jueves, 9 de abril de 2015

Vuelta al colegio y a sus recuerdos: Dominicas del grupo A, las clásicas de mi vida.

Ellas estaban ahí. Como las estrellas. Como la luna, como el sol.

Pero la vida nos trenza velos que ocultan las presencias, las luces, y, en ocasiones, las hacen desaparecer.

Hay una frase que circula por ahí: "los buenos amigos son como las estrellas, no siempre las ves, pero sabes que siempre están ahí" y ellas, mis compañeras del colegio, estaban ahí. La cuestión fue dar con ellas y reunirlas. 
Y lo conseguí.

Como ya os he contado en el primer post que escribí en mi blog sobre nosotras, las ex alumnas del grupo "A" de las Dominicas de Oviedo, nos hemos vuelto a encontrar en Navidades  y ahora, cada cierto tiempo, nos vemos para cena, café, vinito... 

Es éste un buen ejercicio de risas y buenas vibraciones...

Yo siento que, todo lo bueno o no tan bueno que hemos vivido en el colegio durante tanto tiempo, de alguna manera te une para siempre, y cuando me encuentro con ellas, lo único que me falta es el entorno: el patio del colegio, la clase, los pupitres, los pasillos, las discotecas de los viernes... para sentirme de nuevo como entonces. El resto, sigue casi intacto. 

Han pasado treinta y tres años. Somos mujeres, profesionales, madres, viudas, solteras, todas tenemos nuestras vidas, pero la esencia de nuestros días en común en el colegio, creo que aún perdura.

El pasado mes de febrero (frío y lluvioso) preparamos una cena en Oviedo.

La convocatoria no fue tan, tan, numerosa como la de las Navidades, pues muchas de las que acudieron aquel día regresaban a Oviedo con sus familias, y este encuentro de febrero ya era en tiempo ordinario, pero tampoco estuvo mal. 

Además, se trata de que las personas que asistan lo hagan con ganas, como así me consta.

Pero primero, algunas de nosotras nos acercamos al colegio, para así "ir preparando los corazones y las emociones" y luego contar a las chicas que no habían podido venir, cómo lo habíamos encontrado, cuántos cambios ha registrado desde que lo dejamos en 1982, etc, etc...

Nuestra "cicerone" fue Charo Barriales, directora pedagógica del Colegio Dulce Nombre de Jesús, Dominicas.

Paciente y muy colaboradora, nos fue abriendo las aulas, llevando por pasillos, y mostrando las transformaciones que el colegio había tenido a lo largo de estos casi treinta y tres años.

También, todo hay que decirlo, escuchaba con atención y simpatía, los comentarios que íbamos haciendo sobre los recuerdos que acumulábamos de ésta o aquella etapa en aquel o el otro curso, etc...

He hecho varias fotos. No son de una gran calidad, porque íbamos hablando, viendo, sorprendiéndonos, recordando...pero creo que como testimonio, pueden servir.

Nos recibió en Portería, la hermana María Luisa Cuevas, de quién muchas de nosotras tenemos un recuerdo un tanto agitado. Ella trató de hilar quiénes éramos. Nosotras, las que la tuvimos como tutora y profesora le recordamos algunas anécdotas, simpáticas, sin entrar en demasiado detalle.

Ya de la mano de Charo Barriales, nuestra "toma de contacto" con el cole, de forma material, fue pisar el típico suelo, el tradicional mosaico hidráulico, diseño del siglo XIX que ahora, como otros tantos, está tan de moda en las versiones del siglo XXI y por el que tanto hemos correteado y pisado, en fila, o en grupo.


Debajo, la tranformación, en aula para infantiles, de la clase que tuvimos en el piso bajo del colegio, en 4º de E.G.B. cuya tutora fue la no muy bien recordada hermana Teresa Bernaldo de Quirós y posteriormente en C.O.U. con la hermana Antonina, superiora, a la sazón del Colegio.


La emblemática escalera, ya muy reforzada para la seguridad de los alumnos, con la omnipresente campana de bronce en el primer piso, con la que nos anunciaba, cuando éramos pequeñas, el fin de las clases, hasta que fue sustituída por el sonoro timbre. 

Recuerdo que siempre era una alumna interna la que la tocaba.


Me llamó la atención los carteles que estaban pegados en la pared de la misma y que pedían que los alumnos bajaran la escalera con precaución y sin hablar.

A nosotras, en nuestra época, nos ponían firmes a la mínima, y en clase de gimnasia, si hablábamos al principio, la señorita Rosa, de Gimnasia, nos hacía subir y bajar la escalera hasta el 3º piso durante toda la clase. 
Así, no hacía falta cartelito alguno. 

Debajo, otro modelo de suelo de mosaico, con aquellos diseños de principios de siglo. Inolvidables!

                                                                         
Bajo estas líneas, la clase donde dimos 3º de B.U.P. y cuya tutora era la hermana María Jesús que también nos daba Historia.

En ese curso disfrutamos de las enseñanzas, en Literatura, del excelente profesor Don Luis Floriano (q.e.p.d.) y como novedad, conocimos la Filosofía de la mano del padre Jesús y del padre José Luis Erviti

La Religión, a cargo del padre Porfirio.

El azulejo azul de las paredes, el mismo. El suelo, igual. 
        

Al colegio acudimos sólo cuatro ex alumnas, procedentes de diversas épocas.

La visita estaba concertada a las 18.30 (en deferencia a nuestra amabilísima guía, Charo Barriales) y a esa hora hubo mucha gente que, por diversos motivos, no pudo acudir.

Pero las "incondicionales" fuimos: Marta Álvarez (primera a la izquierda, de gris, con foulard de colores), Toya Blanco (de gafas y camiseta blanca y negra), Asun Díez Itza, de azul, y servidora, apoyándome en el palo-selfie y todas posando con Charo Barriales (con camiseta blanca, en lo más alto del grupo) en un tramo de la escalera del 2º piso.
                                                                          

Os podéis imaginar lo que supuso para nosotras tratar de relacionar todo lo que íbamos viendo con lo que teníamos en la memoria. Un cúmulo de sensaciones y de contrastes!

De las cuatro ex alumnas, la que pasó más tiempo en el colegio fuí yo, desde los tres años, hasta los diecisiete, con los que acabé C.O.U.

Bajo estas líneas... una de las canastas del patio, totalmente transformado en cuanto al suelo, el patio cubierto, la fuente... 

Como había niños menores practicando deporte, no pude fotografiar el resto del patio donde tantos partidos de barbilé y baloncesto jugamos...
                                                                                 

El salón de actos, con aquel olor característico y donde tantos nervios e ilusiones se concentraban en aquellas sesiones de Navidad, Fin de Curso, cine... Seguía intacto!



Aquí debajo posando las ex niñas-alumnas, ya mujeres...

Recuerdo que con Toya Blanco, Gemma Fernández, Beatriz Fajul y Mercedes Fdez Castañón (q.e.p.d.) interpretamos un baile con la canción "Santa Claus is comming to the town" en una de las funciones de Navidad.

Toya y yo hacíamos de chicos, Bea y Merce, de chicas y Gemma era Santa Claus. Ensayábamos en el colegio y en los Dominicos.

No llegábamos a los 13 años... Qué recuerdos!


En las fotos de abajo, Toya y yo probando los pupitres que usábamos en aquellos tiempos y de los que aún guardan uno en el gimnasio de madera, construído cuando ya estábamos acabando el colegio.

Cómo cabíamos ahí? 
                                                                               
                                                                                                                                                     

Otras dependencias... como uno de los comedores donde nos llevaban a tomar una manzanilla cuando nos dolía la tripa... 
                                                                                   

La biblioteca, con esas ilustraciones en hierro forjado tan típicas.


Una de las escaleras internas del cole.

Esta era la que conducía del primer piso a la zona de clausura y que utilizamos durante una época.


Otro posado de "Las cuatro magníficas" en la clase (transformadísima) que fué de 8º de E.G.B. con nuestra queridísima turora, la hermana Margarita, ya fallecida.
                                                                                

Más modelos de baldosa hidráulica. 

Estampados y colores que nunca se nos olvidarán y que las monjas, o quién proceda, han tenido el buen gusto y el acierto de no retirar en su mayoría, imagino que como elemento original del edificio, tampoco se les habrá permitido eliminar. 


Ya en la despedida, nuestro enorme agradecimiento, una vez más, a la encantadora y muy amable Charo Barriales, que nos atendió de maravilla, enseñándonos hasta el último rincón de nuestro recordado colegio. 

Gracias, Charo!

Y después de la devoción... La "obligación" de cenar juntas!

Unos posados antes de que sirvieran los platos, por aquello de la estética.

Sentaditas ya, tras el imprescindible saludo e intercambio de impresiones, e incluso de presentaciones, pues había algunas que no habían coincidido y no se conocían.
                                                                                       
Bajo estas líneas: Marián Díez, Mireille Collado y al fondo, Mari Cruz Cotarelo y Mariví Gómez Rozada muerta de risa.


Debajo, Sosiego Álvarez y Ángeles Fernández


Las amigas de siempre: Lucía Álvarez Figar y Esmeralda Álvarez Alcón


Otras dominicas "de largo recorrido" como Gemma Fernández, Leonor Álvarez, María José Campomanes y Carmen Cueto del Río, estas dos últimas, nuevas en las citas "dominicas".


A la espera de las ricas viandas que nos pusieron en La Cava de Floro, donde estuvimos muy bien atendidas: Maite Cuervo y Marta Álvarez 


Aquí debajo, Gemma, Marilé, y servidora.


Las también "amigas de toda la vida"!, las "históricas dominicas": Carolina Álvarez-Barriada, Mari Carmen Álvarez y Beatriz Fanjul.


Muy sonrientes: Toya Blanco, Sosiego y Ángeles
                                                                                   

 Ya en el café...


Foto de conjunto, para la posteridad...
                                                                         

Y esta Semana Santa, nueva convocatoria.

Nos tomamos un vinín y unas tostas con otra de nuestras compañeras que vino a Asturias a pasar esos días: Ana Julia Fernández Cachafeiro.

Aquí, estábamos: de pie, a la izquierda: Asun Díez y Mariví Gómez. Sentada: Ana Julia y Gemma Fernández. 
En el centro, sentadas: Teresa Alonso, Sosiego Álvarez, servidora, Mari Carmen Álvarez y Carolina Álvarez-Barriada.

                                                                                 

Es muy agradable reunirnos. Nos vemos, nos reímos, mezclamos la actualidad con los recuerdos de aquellos días...

Ellas son como las estrellas. No han estado en mucho tiempo, ahora ya están, y cuando soplo y las llamo, acuden y vuelven a brillar. Es genial!

Gracias, chicas!


martes, 7 de abril de 2015

Monseñor Carlos Osoro: el pastor en Madrid del Papa Francisco

Si, lo sé. Demasiado tiempo sin pasarme por mi blog... 

Sí que tengo excusas: un tema académico importante para mí, largamente deseado y resuelto a principios de este año, algo de trabajo... Y ahora, a preparar la temporada...

Pero, de momento, sólo un "asomarme" a mi rincón internáutico para recomendaros que os leáis la entrevista que le hice para la Revista TIEMPO del Grupo ZETA, al nuevo arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, que lo fue hace poco, relativamente, de la Archidiócesis de Oviedo.

El encuentro tuvo lugar en la sede arzobispal de la calle Bailén de Madrid y en presencia de su jefa de Prensa, la eficaz María Dolores Gamazo.

De las fotos se encargó el jefe de Fotografía de la revista, mi estupendo compañero Paco Llata.
Abajo, en el making of.
                                                                      

La entrevista salió publicada esta pasada Semana Santa y fue portada de TIEMPO, con el orgullo que eso me supuso.

Bajo estas líneas, posando con Monseñor. 

Los dos con una cruz, la de Don Carlos, de arzobispo, la mía, de estilo copto. 

Vaya casualidad mi elección de complemento para ese día!
                                                                           

Don Carlos me atendió muy bien. Es un arzobispo diferente a su antecesor. Abierto, inteligente, dispuesto. No me puso ninguna pega a ninguna pregunta. 
Aunque sus respuestas son las propias de un sacerdote de su rango, creo que con él se puede hablar de todo sin que se sienta incómodo.

Es un hombre del nuevo Papa Francisco, está claro. Van por la misma senda.

Os paso el link de la entrevista. Espero que os guste!

 http://www.tiempodehoy.com/entrevistas/carlos-osoro


lunes, 29 de diciembre de 2014

Compañeras del "A" de las Dominicas 1968-1982: Mi joyero escolar

El argumento de este post se tejió preparando un reducido encuentro navideño, inicialmente con cuatro antiguas compañeras del cole.

Una cita navideña, sin más, en un principio.

Al final, ese "picoteo informal" de cuatro amigas del colegio, ha acabado en un vino y una cena con más de treinta ex-compañeras de mi grupo del "A" del colegio Dulce Nombre de Jesús, más conocido como las Dominicas de Oviedo.

No ha habido mejor regalo para estas fiestas navideñas del 2014. Intangible e inolvidable.

"San Whatsapp" nos unió a casi todas, porque hay algunas que no tenían esta aplicación en su móvil, y a través de este sistema de comunicación, mi inefable y genial compañera Mari Luz Cotarelo y alguna más, comenzamos a tejer este tapiz de treinta y dos "dominicas" y, a través del grupo inicial que habíamos creado Mariví Gómez Rozada, Asun Díez Itza, Sosiego Álvarez García y yo, fuimos contactando al resto.

De jueves a domingo habíamos conseguido localizar a muchas más, pero algunas de ellas no podían de ninguna manera acercarse a la cita y, tras haber cambiado el punto inicial de encuentro, tanto para el vino, como para la cena, pues la convoctoria se estaba desbordando en cuanto a número de participantes, cerramos el encuentro del martes 23 con nuestros teléfonos móviles con sus baterías casi fuera de combate.

El resultado, genial.

No es algo que lo diga sólo yo, sino que también lo leí, leo, escuché y escucho en los testimonios de mis ex "compis" con quiénes he compartido y comparto la dulce sensación del reencuentro entre  aquellas personitas con las que viví risas, inquietudes, travesuras, estudios, y demás sensaciones propias de una niña desde los cuatro a los diecisiete años.

Desde Párvulos, curso que repetí por entrar en el colegio demasiado pequeña, hasta C.O.U. que finalicé en 1982 con diecisiete años, he conocido a muchas niñas que han pasado por las aulas de las Dominicas, hoy mujeres, con las que, en esa reciente cita navideña contrasté impresiones, intercambié datos y constaté la alegría que nos daba a todas el volver a reencontrarnos ante un vino y sobre una mesa y un mantel.

Aunque éste sea un blog de contenido cultural y social, voy a eludir, en esta ocasión, mencionar la profesión de cada una en concreto, pero en este encuentro, treinta y dos años después de haber salido del colegio, me encontré que mis ex compañeras habían devenido en una interesante variedad de ocupaciones: médicos, enfermeras, profesoras, maestras, funcionarias de universidad, empresarias, peluqueras, funcionarias de la Agencia Tributaria, funcionarias del Principado de Asturias, dependientas, secretarias, etc... e igualmente casi todas, madres de familia, e incluso alguna ya, abuela.
                                                                                

La convocatoria, como explico, se dividió en dos partes.

De todas las que acudieron, una parte de ellas sólo podían acercarse para saludarnos al principio de la noche; otras, casi por igual número, también se apuntaron a la cena.

Sobre estas líneas, nuestros primeros abrazos y saludos en Pagos Viejos, un estupendo local para tomarse el mejor vino, situado frente a la Catedral, regentado por una gran hostelera como es Marisol y atendido fenomenalmente por la eficaz Carmen quienes nos acogieron en esos primeros momentos de emoción.

Por ir de derecha a izquierda, según se mira la foto: con abrigo beige, Maite Cuervo abrazando a Sosiego Álvarez; tras ellas dos y ya en la fila de atrás, asomando entre ellas, Alba Castañón Muñiz; al lado de Sosiego, Mireille Collado, tras Mireille, Carolina Álvarez- Barriada; con gafas, Teresa Álonso Pérez, Rosa Cueva Lobelle, a la que casi no se ve; delante de Rosa, Lucía Álvarez Figar; a la derecha de Lucía, Mari Carmen Álvarez; a su derecha, casi tapada, Mari Luz Cotarelo; mirando de perfil, Leonor Álvarez; detrás, sonriente, Ana Julia Fernández Cachafeiro y a su derecha, Esmeralda Álvarez Alcón.

En la segunda fila, la rubia Begoña Cuesta García, a su izquierda, Gemma Fernández Díaz; con chaqueta con motivos killim, Julia López; hacia la izquierda de Julia, con pelo corto y rubio, Begoña Fano; con abrigo beige y copa, Amparo Díez; a su izquierda, Mercedes Bergueiro.

Y ya en primera fila: a mi izquierda, con pelo corto y jersey con ilustraciones, Ángeles Fernández; abrazándola sonriente, Pilar Bartolomé Afonso; con pañuelo azul al cuello y copa, Yolanda Alonso; con pelo rubio platino Carolina Casillas y apoyada en la mesa, Asun Díez Itza.

Bajo estas líneas, algunos momentos del encuentro en el que intercambiamos las primeras impresiones.
Rosa Cueva habla con Gemma Fernández. Al fondo, Marián Díez y Esmeralda Álvarez.
                                                                              

Begoña Cuesta, Ángeles Fernández, Ana Julia Fdez Cachafeiro, Carolina Álvarez-Barriada, Lucía A. Figar y con chaqueta de cuadros, Pilar Bartolomé.


Debajo, Maite Cuervo bromea con Mercedes Bergueiro.
A la derecha, en la foto, Asun Díez Itza (en primer plano) y Julia López con Carolina Casillas.


Estábamos, como os podéis imaginar, eufóricas.
Hacía treinta y dos años que la gran mayoría de nosotras no nos veíamos!
La verdad es que, al menos, físicamente, no encontramos grandes diferencias...

Debajo, sentadas: Pilar Bartolomé (de amarillo) y Yolanda Alonso, y de pie: Sosiego Álvarez y Teresa Alonso.
                                                                       

Posando, de izquierda a derecha: Leonor Álvarez (cortada), Esmeralda Álvarez Alcón, Gemma Fernández, Mireille Collado, Rosa Cueva y Amparo Díez.


Otro posado: Carolina Álvarez-Barriada, Pilar Bartolomé, Leonor Álvarez y Mari Carmen Álvarez.


Como suele ser habitual en este tipo de encuentros, tuvimos muy presentes a las monjas dominicas y a los curas que nos dieron clase, así como a las señoritas que fueron nuestras tutoras o profesoras y a todo lo que rodeó nuestra estancia en el colegio.

Las anécdotas y los recuerdos se sucedían sin tregua, alternándose con el intercambio de informaciones y puestas al día de nuestras actividades... 

Las lágrimas de risa (en ningún momento de pena) rodaban por nuestras mejillas.
                                                                         

                                                                             
Entre los profesores más nombrados, aunque tuvimos muchos más: desde la didáctica hermana Reyes que ya en Párvulos, en aquellos años sesenta, nos enseñaba las letras con sonidos guturales, labiales, etc..., pasando por la hermana Amparo Fidalgo en 2º, la adorable señorita Mercedes Viñuela en 3º, ya en 4º padecimos a la hermana María Teresa Bernaldo de Quirós quién tan mal recuerdo nos dejó a todas las que la tuvimos como tutora y profesora (D.E.P.D.), la hermana María Jesús (5º), la hermana Luisa Cuevas, reaparecida con muy buen aspecto tras un largo tiempo sin verla (6º), la hermana Rita (tutora en 7º, nos daba química y matemáticas: pondios, kilopondios y ecuaciones...), en 8º la inolvidable hermana Ángeles Sevares (el francés que nos enseñó me sirve de base para mi trabajo, una referencia en mi etapa dominica...), la entrañable hermana Margaritina (tutora de 1º B.U.P. y profesora de Matemáticas, ya fallecida) y, en ese curso, la carismática señorita Arabia (qué cuadernos los de Ciencias! y cómo nos llevaba a todas... al hilo!).

 Ya en 2º B.U.P. como tutora, la pelirroja hermana Teresa que nos daba también Literatura, y como profesora de latín, la hermana Gloria Castañón, todo un personaje que nos marcó enormemente.

Por otro lado, en el mismo curso, no dejamos de recordar los ejercicios espirituales realizados con el padre Onofre, toda una revelación en nuestra adolescencia..., y la tarea de otros enseñantes, como la señorita Cechinni, ya en sus años más cercanos a la jubilación (Historia) que adoraba a las alumnas que habían llegado en 1º B.U.P. desde el Colegio Santo Ángel; la hermana Ángeles Cabria que nos dió Química (qué paciencia tuvo conmigo!), la señorita Marlene (Pretecnología...), el padre Valdés en Religión, etc, etc... 

Ya en 3º B.U.P. la elección entre Ciencias, Letras Puras o Letras Mixtas.

Mi opción en 3º fue ir por Letras Puras: Latín y Griego.
Latín nos lo impartía la señorita Aurora, y griego la hermana Gloria, ya por entonces Superiora del colegio.

Ahí conocimos a nuevas compañeras como la ya mencionada Asun Díez Itza y a su inseparable amiga Margot Alonso Ruiz (D.E.P.D.), con las que congeniamos tras compartir los ejercicios espirituales con el padre Onofre que "nos dió la vuelta a la película" con sus técnicas de interrelación entre grupos y otras maniobras para provocar en nosotras un cambio de actitud, que tuvo sus frutos.

La Filosofía, materia nueva, con los padres dominicos: Erviti, Lastra, y con el cura secular Jesús Fernández...

Religión con Porfirio Álvarez, literatura con Don Luis Floriano (D.E.P.)...

Yo, ya en C.O.U. al ir por Letras Mixtas: latín e historia del Arte, con la señorita Dolores Adán, estupendísima profesora que me hizo amar aún más el Arte.

En latín, tuvimos la suerte de tener como profesor al canónigo y actual director del Archivo de la Catedral, Don Agustín Hevia Ballina, el único profesor que invitamos a la cena fin de curso y de estancia en el colegio, de aquel año 1982.

En Historia Contemporánea nos tocó el cura secular José AntonioRodríguez al que, entre otros detalles, no olvidaré porque me dejó para septiembre media parte de la asignatura, teniendo que estudiar todo el verano Historia y preparar, a la vez, la Selectividad para poder comenzar a estudiar la carrera en septiembre...

En clase de Religión, nos visitó durante el primer trimestre el entonces dominico Miguel Ángel Cadrecha.
Un auténtico terremoto ideológico como docente. Nos daba la clase sentado sobre un pupitre o sobre la mesa del profesor. Digo dominico porque ya no es sacerdote, sí profesor de Historia.
Nos fascinó.

Todo un descubrimiento con quién después coincidí en diversas ocasiones, ya en mi vida profesional.

Nuestra tutora en C.O.U. era la hermana Antonina quién sucedió a la hermana Gloria Castañón en las tareas como Superiora.

Con todos estos recuerdos y puestas al día protagonizamos un encuentro de lo más bullicioso en Pagos Viejos.

Tras tomarnos un vino y despedirnos de las que no podían quedarse, nos dirigimos hasta la sidrería La Pumarada, en la Calle Gascona, donde su propietario, mi colega de estudios (Historia del Arte y C.A.P.) y de profesión (guía) Alberto Álvarez Uría nos atendió estupendamente preparándonos una gran mesa donde cenamos cosas ricas.
                                                                                  
Sobre estas líneas, antes de cenar, todo el grupo final de ex-alumnas de las Dominicas, al que se añadieron Elena Bujanda (al fondo, a la derecha, la penúltima chica), Fany Díaz, de color magenta, en la fila de la derecha y Ana Campa, en primer término con camisa blanca.

Bajo estas líneas, muy sonrientes: a la izquierda de la foto, Carolina Álvarez-Barriada, Teresa Alonso, Amparo Díez, Ana Julia Fdez Cachafeiro, Asun Díez Itza y, en primer plano, Fany Díaz, Mari Carmen Álvarez y servidora.


En esta foto, a la izquierda y de rojo, Gemma Fernández, y Pilar Bartolomé y Sosiego Álvarez abrazadas por Begoña Cuesta. Al fondo, Mari Luz Cotarelo.


Otro momento de la sobremesa con Alba Castañón (a la izquierda de la foto, de negro), a su lado Rosa Cueva, Ana Campa, Sosiego, Fany y Amparo.


Una selfie divertida de Ana Campa con Pilar, Begoña Fano y Mari Luz Cotarelo.


En esta imagen la transformadísima Amparo Díez (nada que ver con la Amparo que conocimos en el colegio...) indicándome algo, sin duda, de máximo interés.

                                                                                     
Era el martes antes del día de Nochebuena y como madres y trabajadoras que son la gran mayoría, el "grueso del grupo" se despidió y algunas nos quedamos a disfrutar hasta el final de la compañía mutua de nuestras compañeras del cole.

Nos fuimos hasta El Filar y en la casi soledad del local y de Oviedo, y con la exquisita atención de su propietario, Rogelio García Iglesias en la elaboración de las copas y, en mi caso, de una sana infusión, continuamos riéndonos y recordando historias del cole y comentando nuestras cotidianeidades. 

Una gozada!

Mari Luz Cotarelo escucha atentamente lo que está contando Mari Carmen Álvarez.
                                                                           

Asun, Carolina y Fany atentas a la cámara.


El posado final de las más valientes de la noche: A la derecha de la foto: Carolina, Asun y Pilar.
De pie: Fany, Mari Luz y sentadas Mari Carmen y servidora.
                                                                           
                                                                             
Casi todas estaban como las había dejado en C.O.U.

Algún cambio de voz, o de manera de expresarse, alguna transformación sorprendente en algunos casos, pero todas, como las cosas buenas que resisten el paso del tiempo sin alterarse: impecables.

Hemos vivido juntas desde la infancia, desde nuestro "cambio de dientes", pasando por la Primera Comunión, nuestros primeros granos, nuestros suspensos, aprobados, sobresalientes, nuestros novios y rupturas, nuestros cigarrillos a hurtadillas, "pirar" alguna clase, ejercicios espirituales, excursiones, clases de gimnasia, castigos de profesores, hemos aprendido a estudiar, a escribir, a hablar, a cantar, a reir, a compartir...

Hemos despedido con dolor la pérdida de alguna de ellas, como la dulce y cariñosa Mercedes Fernández Castañón, nuestra querida "Merceditas", a quién conocimos en 6º y también, a la simpática y tierna Margot Alonso Ruiz con quién coincidimos ya en 3º BUP quienes también, de alguna manera u otra, estaban allí, en nuestra pequeña fiesta, riéndose y disfrutando, como solían hacer cuando venían con nosotras a clase...

Todas somos, nos guste o no, una pequeña parte de la vida de las demás...

No sé para ellas lo que habrá significado este encuentro. A mí me parece que les ha "prestado" un montón.

Como parte organizadora, volver a verlas juntas a todas, me supuso un baño de buenas vibraciones, una experiencia agradabilísima, de esas que ya no se viven, trabajosas pero gratificantes, como preparar un festival de fin de curso (a mí eso ya no me toca) o, ya, en otro ámbito, como la ilusionante apertura de un joyero antiguo que, aunque guardado en el desván de los recuerdos, sigue intacto en su forma y materia exterior, y ya en su interior, las joyas guardadas durante lustros continúan brillando como en aquellos irrepetibles días de luz, alegrías, algunas tristezas, aprendizajes, pruebas y forjas de amistades que perduran en el tiempo.
                                                                                

 Añadido el 30/12/2014

Como no podíamos estar sin vernos antes de que acabe el curso, hoy martes 30 nos hemos reunido (un grupo más reducido que en la convocatoria de hace una semana) para tomar un vermouth y, las que pudieron quedarse, compartir un almuerzo ligero. 

Ha sido una buena terapia para acabar este 2014. 

Hoy recibimos la visita de nuestra compañera Beatriz Fanjul Vega a quien incorporamos al grupo en 6º de E.G.B y lo hacemos ya al que hemos formado, a partir de este encuentro de hoy. 
Bienvenida!

Os paso algunas imágenes del vino-aperitivo que tomamos en Baam.

Bajo estas líneas, de izquierda a derecha: Elena Bujanda de la Fuente, Marta Álvarez Álvarez, Gemma Fernández Díaz, Asunción Díez Itza y Beatriz Fanjul Vega.
                                                                               

Bajo estas líneas el grupo anteriormente citado e incorporadas, Mari Carmen Álvarez Fernández (la segunda por la izquierda) que se acercó brevemente a saludar, al lado de Beatriz Fanjul, Victoria Blanco Valle y a mi izquierda Begoña Fano y Sosiego Álvarez García.



En la imagen de arriba, las más veteranas del grupo de ex-alumnas, presentes en esta cita: Begoña Fano (con camisa de cuadros), Marta Álvarez, Gemma Fernández y Toya Blanco.

En primer término, Beatriz Fanjul y servidora.

Por todos estos buenos momentos de terapia emocional y risas sinceras, ¡gracias de corazón, queridas compañeras del cole!