lunes, 22 de enero de 2018

Asturias en FITUR: una llama divina, ¡naturalmente!

                                                                             

Sin duda que FITUR es una cita ineludible para aquellos que, de alguna manera u otra, estamos vinculados profesionalmente al mundo del Turismo. 

Es una feria del siglo XXI donde miles de personas se reúnen para dar luz y proyección a sus países, regiones y comarcas en el resto del mundo.

Como guía oficial de Turismo del Principado de Asturias, empresaria asociada a ASEM BPW Asturias, periodista colaboradora de la revista VIAJAR, y miembro de FIJET España, me acerqué, un año más, a FITUR, en esta su ya 38ª edición.

He de decir que de FITUR, siempre, siempre, se saca algo. Contactos buscados y cerrados previamente o encontrados por casualidad, reencuentros, trabajo, planes, proyectos, noticias... 

FITUR es un torbellino de novedades que me satisface plenamente y que compensa los kilómetros de tierra, aire y moqueta que acumulo en mis piernas, espalda y resto del cuerpo, en cada edición.

Inaugurada por Sus Majestades los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia el pasado miércoles 17, FITUR arrancó con la expectación habitual ante los días que se abrían por delante.

Como cada año, el Principado de Asturias nos sorprende con su stand. 
El de este año, con el argumento tan bello como es el de "Vuelve al Paraíso", decorado con más de cincuenta imágenes alusivas a este acertado leitmotiv,  más abierto y multisensorial y con un espacio mayor, dedicado a los encuentros empresariales y atendido por treinta y cuatro informadores e informadoras turísticos que trabajaron intensamente, siempre con la sonrisa en los labios, para que nadie que se acercara allí saliera con ninguna duda de que nuestro Principado es el Paraíso terrenal, en FITUR, en España y en el mundo.

                                                                     

En esta nueva edición, Asturias reinó en su propio reino y también en el resto de comunidades autónomas.

Como implicada en el tema, me ceñiré, obviamente, a lo que pude disfrutar del stand de nuestro Principado, aunque los días que estuve deambulé por los pabellones y disfruté de emociones llenas de color, aromas y sonidos difíciles de olvidar.

El miércoles, primer día de FITUR para los profesionales. La mañana y la tarde estuvieron dedicadas,  como el resto de los días, a celebrar diversos actos promocionales sobre Asturias y todo su extenso patrimonio, en los que cada municipio y comarca presentaban sus ideas, ofertas y planes para la temporada turística.

Fue el jueves el día elegido para llevar hasta allí el motivo más potente, turística y religiosamente hablando, para este 2018: la  triple conmemoración centenaria. Dos de ellas en el Real Sitio de Covadonga, que ya lleva desde el pasado septiembre celebrando el Año Jubilar, y la tercera, en la Reserva Mundial de la Biosfera que son los Picos de Europa.

Al siglo de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga, junto con la declaración de Parque Natural de la Montaña de Covadonga a los Picos de Europa, se sumará la celebración de los trece siglos del comienzo de la famosa Batalla de Covadonga, en el año 718 bajo el reinado de Don Pelayo, primer rey de la monarquía asturiana y, por ende, de la española.

Para explicar todo esto se contó con los máximos representantes de las distintas instituciones relacionadas.

El acto se abrió con intervenciones de los políticos, por este orden: el consejero de Presidencia Guillermo Martínez, el consejero Isaac Pola y el alcalde de Cangas de Onís José Manuel González Castro y, entre dichas autoridades, aunque presente en todo momento y artífice de muchas de las actuaciones que en FITUR se dieron, el director general de Turismo, Julio González Zapico, quién en esta ocasión y por cuestiones protocolarias se mantuvo en un discreto, pero notable, segundo plano.

La presencia de la Iglesia, en concreto, del Real Sitio de Covadonga, uno de los protagonistas conmemorativos de este 2018, estuvo representada por el abad de Covadonga, Adolfo Mariño y el vicario general, Jorge Fernández Sangrador, quien ofreció una larga alocución a la gran cantidad de público que abarrotaba el stand.
                                                                            

Como telón de fondo, una gigantesca fotografía de la imponente basílica, trazada inicialmente, a finales del siglo XIX, por Roberto Frasinelli "el alemán de Corao" y diseñada finalmente por el arquitecto Federico Aparici, ubicada sobre el monte Cueto. 

Este impresionante croma presidió todos los actos y presentaciones de las jornadas en la feria de Turismo y ante el cual pedí que me hicieran una foto.
                                                                       

Tras las intervenciones, el posado los agentes participativos en los eventos de estos centenarios.

Entre ellos, aparte de los ya mencionados, de izquierda a derecha: Rodrigo Suárez Robledano, co- director del Parque Nacional de los Picos de Europa por Asturias y director-conservador de todo el PNPE (Asturias, Cantabria y Castilla-León), la concejala de Turismo del Ayuntamiento de Cangas de Onís, Salomé García, el director general de Recursos Naturales del Principado, Manuel Calvo, y la directora general de Patrimonio de la Consejería de Educación y Cultura, Otilia Requejo.
                                                                             

En la espera, atendieron a mi cámara los participantes de la jornada y algunos invitados a la misma, como el presidente de OTEA, José Luis Álvarez Almeida y la soprano asturiana Tina Gutiérrez, voz destacada, junto con las de los jóvenes de la Escolanía, en la maravillosa misa a la Santina de la que hablé en el post anterior del mes de diciembre.
                                                                                  

Amables, también posaron con esta humilde bloguera, el abad de Covadonga, Adolfo Mariño y el vicario General Jorge Fernández Sangrador.                                                                             
                                                                                  
Aparte de "patearme" toda la feria o, al menos, la mayor parte, cumpliendo mi propia "hoja de ruta", hubo tiempo para visitar el stand de la revista VIAJAR para la que colaboro con gran orgullo desde Asturias y que este año ¡cumple 40 años!
                                                                               

Ya el viernes, es tradicional la celebración, en el stand, del Día de Asturias, con la consabida intervención del Presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández y la presencia de diversos invitados destacados.

En el grupo de abajo, posando en el Área Empresarial del stand, junto a los representantes políticos, Julio Bobes Bascarán, presidente de la Asociación de Turismo Activo de Asturias, Luis Valdés, secretario general de la Confederación Española de Empresas de Formación (CECAP), Fernando Corral,vicepresidente en Alojamientos de OTEA (en charla con el presidente) y Julia Peñalosa, dirección de Alojamientos de OTEA, entre otros.
                                                                           

Es habitual que antes del acto más formal, se lleve a cabo un paseo por las instalaciones del stand en el que las autoridades tienen un mayor contacto con los invitados y se hacen las consabidas fotos que se salen un poco del protocolo habitual. 

En una de las paradas, el presidente, al que ví muy relajado y sonriente, posando en el photocall del stand en el que te hacían una foto instantáneamente con el llamativo croma del Paraíso. Él, tuvo la suya.
                                                                                

A la comitiva presidencial se sumaron los ex ministros socialistas Ángel Gabilondo (habitual en el Día de Asturias en FITUR) y María Teresa Fernández de la Vega, muy afines a Javier Fernández y que quisieron arroparle en su jornada de asturianía en Madrid. Obsérvese el "plumas" de la ex vicepresidenta, en tonos morados, color símbolo del feminismo que ella practica desde siempre.

En las imágenes de abajo, algunos de los saludos de los políticos a los invitados al evento, entre ellos Eduardo Llano, presidente de ASPAYM Asturias.
                                                                            

En la siguiente instantánea, el presidente Javier Fernández presenta al abad de Covadonga, Adolfo Mariño y al vicario general Jorge Fernández Sangrador a la ex vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega ante la atenta mirada del viceconsejero Guillermo Martínez y del consejero de Empleo, Isaac Pola.


Bajo estas líneas, posado del Presidente y el Director General de Turismo con algunos de los alcaldes del occidente asturiano, como el simpático alcalde de Vegadeo, el socialista César Álvarez, a la izquierda de Fernández de la Vega, y otros representantes políticos de la zona. 
Recordemos que el padre de Fernández de la Vega era de Vegadeo.


En la imagen inferior, Cristina Álvarez Solís, directora del Área Marketing de Turismo de Asturias (Sociedad Pública de Gestión y Promoción del Turismo y la Cultura, S.A.U.) charla relajadamente con María Teresa Fdez de la Vega. 

En el corrillo anexo, el ex consejero Santiago Menéndez de Luarca, la ex alcaldesa de Gijón Paz Fernández Felgueroso y la ex-consejera de Presidencia, María José Ramos


En un momento del tumulto, pude saludar a la ex-vicepresidenta, comentándole que, aparte de otras funciones, estaba allí representando a la asociación de mujeres empresarias ASEM BPW Asturias, que ya conocía. La presidenta de ASEM BPW Asturias, María Antonia Álvarez, que no pudo acudir a Madrid ese día estuvo siempre presente en mi pensamiento. 

Próximo a nosotras, en un corrillo, el director general de Turismo, Julio González Zapico.
                                                                            

Tras el bullicioso recorrido por el stand del Principado por parte de los políticos, se procedió a la parte más formal, con la intervención del Presidente de Asturias, quién aludió a la "tríada de acontecimientos"que suponen la coincidencia en el tiempo de la celebración de tres eventos turísticos a nivel nacional e internacional. A saber: la capitalidad de Asturias en la marca "España verde", espacio que comparte con Galicia, Cantabria y País Vasco; el II Congreso Mundial sobre destinos turísticos inteligentes, y el triple centenario a celebrar en el espacio de Covadonga: dos centenarios: el de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga y la declaración de Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, y la conmemoración del comienzo de la batalla de Covadonga en 718, hace 13 siglos.

En sus palabras, un párrafo en el que coincido: "¡Qué emoción identitaria desbordaría a cualquier nacionalista si pudiese exhibir semejantes credenciales a ojos del mundo: un reino con trece siglos de andadura, un lugar elegido para la fe y la supuesta intervención divina, una naturaleza prodigiosa que dió lugar a la formación del primer parque nacional de España y segundo del mundo, todo junto en el mismo año...!¿qué no argumentarían, qué no ensoñarían con semejante caudal de acontecimientos?".

Una vez pronunciada su intervención, muy aplaudida por los asistentes, todos esperábamos poder relajarnos un poco y compartir las delicias asturianas que nos tenía reservadas el chef ovetense Sergio Rama, como así fué...
                                                                            

En todas las ediciones de FITUR, es uno de los momentos más esperados en el pabellón de Asturias. 

Se cierran las catenarias y sólo acceden los invitados. Las gargantas, a la una de la tarde, ya están secas de tanto hablar y del entorno que nos rodea: la moqueta, la madera, en conjunto, el ambiente del inmenso pabellón. 

Ya se han hecho la mayoría de los negocios, las citas ya están casi completadas, sólo falta sellarlas saboreando y presumiendo con nuestros invitados de nuestros "Alimentos del Paraíso".

Para empezar un buen culín de sidra con Denominación de Origen Protegida, o de mesa, como la que allí se sirvió, un buen vino de la Tierra de Cangas (del Narcea) también con su Denominación de Origen Protegida, en la versión tinto, o blanco que maridan divinamente con los quesos que se nos ofrecieron todos ellos con D.O.P. como el Cabrales, Afuega l'pitu, entre otros; completando la lujuria gastronómica paradisíaca, otros manjares como el chorizo, el chosco (D.O.P.) y la ternera con I.G.P., acompañados de pan de escanda y saborear otras sorpresas (sobre todo para los que no son de Asturias y no las conocen) como el paté de cabracho, el pote o la proverbial fabada en cazuelitas, rematando el mediodía con los contundentes postres asturianos que se servían: arroz con leche, casadiellas, marañuelas... Lo dicho: ¡paradisíaco!

Asistiendo, no sólo al macroaperitivo asturiano, sino desde el principio de la feria para los profesionales, ya el miércoles, representantes de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Oviedo como el concejal Rubén Rosón (Somos-Podemos) acompañado por el técnico municipal y jefe de Servicio de Promoción Económica y Empleo, Eugenio Corpas, haciendo piña con el agente de viajes, el siempre animoso Jorge Fernández Carballo (TeleTour) y la ex gerente de Oviedo Congresos Alejandra Vela

También, visitando el stand y presentando desde el miércoles sus novedades en FITUR, a nivel nacional e internacional, hoteleros vinculados fuertemente a Asturias, pero con empresas ubicadas en comunidades autónomas vecinas como la tríada formada por los representantes del grupo Oca Hotels, enraizado en Galicia, encabezados por su director general, Ramón Braña Cobas, el director comercial Antonio Mediavilla, Óscar Fontán Cacabelos, director general para Galicia y director del hotel Oca Puerta de Santiago. Asimismo, no podían faltar otros hoteleros y gestores como Álvaro Entrialgo, director del hotel Castillo bosque de la Zoreda, acompañado por su director de eventos, Jaime Arrieta y  el siempre encantador Manuel Cosmen (Plenus Alianza, hoteles NH).

Presentando los eventos que rodearán la conmemoración de los 350 años de historia de la Semana Santa de Villaviciosa, el muy ponderado alcalde maliayo Alejandro Vega. Tranquilo, como siempre, entre la gente, el presidente de la Asociación de Campings de Asturias, Ramón Álvarez Valle, junto con Jaime Martínez, profesor y hostelero muy radicado en la zona oriental de los Picos de Europa. 

Bajo el aromático y sonoro hórreo, otros profesionales del sector turístico como Alfredo García Quintana, o la siempre serena y eficiente Elvira Pérez (Algama). También, siempre atenta y dispuesta, mi compañera, la vicepresidenta de ASEM BPW Asturias, Panchi Onís

Entre uno y otro compartí risas, recuerdos y novedades con mi amigo, el fotógrafo Gonzalo Azumendi, con la periodista y escritora María Teresa Álvarez, descansando en la tarima del stand con su amiga, la alcaldesa de Candás Amelia "Mely" Fernández que acudió a FITUR arropada por su equipo municipal. 
                                                                             
En las idas y venidas pude saludar, entre otros, a Miguel Munárriz, acompañado por su nieta, que quiere ser periodista. También invitado, el tenor de Cangas de Narcea, Joaquín Pixán,  y el siempre presente en FITUR, entre otros, Nacho Sandoval, que nos hizo uno de sus imprescindibles selfies a mi amiga Mar García Aguiló, secretaria general de FIJET España, y a servidora.

                                                                       



Y, tras el aluvión de emociones, a buscar la trolley y el abrigo, que el autobús para el aeropuerto, la espera y las colas en el guardarropa son legendarias.

Allí coincidí con la alcaldesa de Ribadesella Charo Fernández Román que se quitó su propia chapa publicitaria de la solapa para dármela a mí, cuando, a pesar de que repartieron un montón, me lamentaba de haberme quedado sin ella. 
Gracias, Charo! Adoro Ribadesella y la guardaré con mucho cariño.

Allí se quedaba el siempre colaborador y trabajador personal de Turismo Asturias, a rematar FITUR hasta el domingo.

Para cerrar este post, quiero trasladar mi agradecimiento de corazón a todas aquellas personas del equipo de Turismo Asturias que lograron que el stand funcionara a la perfección y que estuvieron atentos a cualquier necesidad de todos nosotros, periodistas, empresarios, invitados... 

Encabezando el organigrama de este empastado equipo, aparte del consejero Isaac Pola y el director general Julio González Zapico, que tuvo a bien posar con esta bloguera, destacar a la jefa de Servicio Mar Martínez Salmerón y al gerente de la Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística y Cultural del Principado, Alejandro Calvo, cuya tarea ejecutiva, en la trastienda y en silencio, se deja ver en el excelente engranaje y buen funcionamiento de ese gran "caballo de Troya" que es el Turismo en Asturias y, en esta ocasión, el del stand del Principado en FITUR.
                                                                                 

Perdón, pero no me sé todos los nombres del resto del personal... Recuerdo, entre ellos, los y las eficaces y siempre colaboradores Delfina Ordiales, jefa del Departemento de mercados,  Onofre Alonso Piquero (Promoción y prensa), María Durán (prensa), Noemí Gulías (Redes Sociales), entre otros profesionales de la Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística.

Un montón de tarjetas, muchas direcciones mail, nuevos números de teléfono en la agenda, sonrisas que vuelan, promesas por cumplir, agenda llena de nombres, apretones de manos rápidos, nuevos contactos esperemos que convertibles en trabajo, ajetreo, cansancio, felicidad...

FITUR es una feria. Y como tal, una hoguera donde arden los deseos, las ideas, los anhelos, los proyectos, el trabajo, las intenciones de todos y todas quiénes estamos en ella... 

¡Que arda todos los años que están por venir! Y que el resto del año, no se apague nunca su llama, la del Turismo, amalgama vital para seguir soñando.
                                                                                 
                                                                           
                           

domingo, 10 de diciembre de 2017

Misa en honor a la Virgen de Covadonga


                                          Bendita la Reina de nuestra montaña
                                                                             

Encantada ha de estar la Santina de Covadonga, guarecida en la Santa Cueva del Real Sitio que lleva su nombre aquí, en Asturias. Se avecinan fechas conmemorativas en las que ella es la protagonista y ¡todos queremos estar ahí!

Nuestra Señora de Covadonga siempre ha sido muy querida por los y las asturianos y asturianas y por todos quienes la visitan. De alguna manera u otra, tanto su imagen, simbología, el relato de los hechos que la rodean y el lugar donde está, dejan marca en quién acude al Santuario, y en este año tan especial, el 2018, va a ser aún más visitada por todos aquellos que quieran acercarse a conocer el porqué de este protagonismo.

Debajo, el "chorrón" de Covadonga, que cae justo bajo la Santa Cueva. Ese día estaba espectacular.
                                                                           

                                                                             

Hace hoy una semana, el pasado domingo 3, el primero de Adviento, cuando atardecía, se presentaba en estreno absoluto, en la Basílica de Covadonga, la Misa en honor a la Virgen de Covadonga, compuesta por el brillante Guillermo Martínez, antiguo escolano de la Escolanía de Covadonga, escrita por José Antonio Olivar, quién fuera director de la revista Hola, lastrino y ex sacerdote, y cantada por la fantástica soprano allerana Tina Gutiérrez, arropada por la Escolanía de Covadonga, dirigida ésta por el entregado Jorge de la Vega y, en la parte musical instrumental, la Ensemble Ars Mundi, dirigidos por el magnífico violinista y director Yuri Nasushkin. El violín solista fue Valeria Zorina, toda una sorpresa, calidad 100% y el toque asturiano lo puso el gaitero José Manuel Gutiérrez "Guti" interpretando un impecable  floreo en medio de una de las piezas finales.

Asimismo,la Misa se vio jalonada, en un par de ocasiones, por las palabras escritas por la admirada escritora candasina María Teresa Álvarez, y recitadas estupendamente por la actriz Ana Francisco.
                                                                               

                                                                                

Pero antes de todo el desarrollo de la Misa, que congregó a cientos de personas que atestaron el templo hasta los topes, las palabras iniciales del Arzobispo de Oviedo, Don Jesús Sanz Montes quién, como es ya habitual, leyó desde su tablet, en esta ocasión un texto muy delicado, dedicado a Covadonga: la Virgen y el sitio "Dios es autor de toda esta belleza"afirmó, para dar paso al concierto: "Bendito concierto el de esta tarde: música del agradecimiento y notas de la alegría" concluyó el arzobispo.
                                                                                 

Diez piezas conforman la Misa, desde el Canto de entrada, pasando por el Kyrie Eleison, el Ofertorio, la Consecratio, etc hasta el Canto final, rematado todo por el siempre conmovedor Himno Oficial de Covadonga, composición de principios de siglo XX, escrito por el Padre Restituto del Valle, con música de Sagastizábal que hizo llorar a muchos y a muchas de los asistentes que allí se arrebujaban, invadidos por la emoción.


En estos momentos, mientras escribo este post, tengo en mi ordenador sonando de fondo el CD de la misa, que adquirí inmediatamente al salir, por 20€. 
Es una producción de Armando Ramírez, marido de Tina y quería tenerlo y escucharlo con calma, como estoy haciendo, para inspirarme y poder volver a paladear lo que me pareció una gran obra musical hecha con una sensibilidad extrema, con un gran cariño, y cuyas piezas ensamblaban a la perfección.

La voz de Tina Gutiérrez, a la que confieso hace años no escuchaba, me pareció maravillosa, más formada que cuando la conocí, es lógico! Además, ella, amén de absolutamente emocionada -se la veía- estaba espectacular con un espectacular vestido de encaje negro hasta los pies, cubierto con un manteo negro.

La Ensemble, redonda. Me emociona comprobar cómo estos jóvenes profesores han sido capaces de tanta finura y calidad, y dirigidos por un "virtuoso" como es Yuri Nasushkin -ser extremadamente sensible- consiguieron que el público asistente levitáramos por entre las naves y los sillares ensamblados a principios del siglo XX con la conocida piedra "Covadonga" procedente de la cantera de Peñalba, a un paso de la Basílica.

La Escolanía, entregada y enérgica. En sus filas, chicos asturianos y de origen latino, en esa franja de edad previa al cambio de voz. Su director, el ya mencionado Jorge de la Vega también participaba con su poderosa voz, excelente amalgama para su joven y preparado conjunto de escolanos.

La actriz Ana Francisco, recitando soberbiamente las sentidas palabras de la escritora María Teresa Álvarez, puso el toque de dulzura en el desarrollo de la Misa.

Guti, con su muy asturiana gaita, pinceló las notas que mantuvieron a todos atentos y admirados. Su intervención fue la justa. No podía faltar una gaita en la Misa a la Santina.

Como valoración personal, diré que, en conjunto, la obra me pareció muy lograda, aunque no entendí bien la parte correspondiente al Post Comunio, que me pareció un tanto dramática entre tanta armonía y sentimiento.

En cuanto a los asistentes, la gran mayoría, público seguidor de la Santina, turistas, muchos familiares de los escolanos y músicos, etc y ya, en el primer banco, en cuanto a las autoridades presentes: el Arzobispo Jesús Sanz Montes, el Abad de Covadonga Adolfo Mariño, el director general de Turismo, Julio González Zapico y el empresario Tomás Casado (Imasa), ambos acompañados por sus esposas.

En cuanto a los conocidos que me encontré entre el público puedo mencionar a Don José Luis Alonso Tuñón, párroco de San Isidoro de Oviedo acompañado por Luis Manuel Alonso, Hermano Mayor de la Cofradía del Santo Entierro; también a la catedrática Esther del Moral, presidenta de la Asociación de Telespectadores y Radioyentes con su amiga Carmela; al que fuera presidente de la SGAE, Javier Vidal y su esposa, a Esther Canteli (Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística del Principado de Asturias) y al empresario Antón Puente (Grupo Nature) y a su mujer Julita.

Sin duda fue un evento mágico, al que mereció la pena ir... y volver! 

Pero antes de hacerlo y de recorrer los más de 100 kilómetros que me separaban de mi casa, en plena noche, me regalé algunas imágenes, imborrables para mí y para todos los que deambulábamos por el Santuario, exultantes tras tanta belleza en nuestros oídos y nuestros espíritus, potenciada esa sensación por la luna llena que brillaba en el exterior de esa noche gélida.

La Basílica, de noche, emerge del monte Cueto, mágica...

                                                                                 

                                                                                    

Y, antes de entrar a darle las buenas noches a la Santina...
                                                                                

                                                                                

El túnel de acceso a la Santa Cueva, con las velas como ofrenda y petición que dejan los peregrinos y visitantes, y el Calvario, desde el cual se avista, de lejos, la Basílica. Sobrecogedor, ¿verdad?

La visita nocturna a Covadonga merece la pena. Es, sin duda, otra forma de imbuirse en el espíritu "Covadonga". 
                                                                               


Me senté ante Ella, éramos muy pocos los que estábamos ya allí y le hablé en silencio, como siempre. Ella, que siempre me ve de día, seguro que se sorprendió por verme también allí a esas horas tan frías y nocturnas.

Y entre tanto frío, la sonrisa cálida de Antón Puente para el que posé, ante la estatua del rey Don Pelayo, el primer rey de la Monarquía asturiana y, por tanto, española.

Se avecinan días conmemorativos en Covadonga y yo quiero vivirlos a fondo, y ¡contigo! 
                                                                                 

Deja que sea yo quién te guíe por estos parajes y te explique todo lo que necesitas saber para conocer a fondo Covadonga.


¡Verás y comprenderás Covadonga y su entorno, con otros ojos!

sábado, 25 de noviembre de 2017

Tirar es limpiar para vivir mejor

                           
                                                                               

Es curioso. La Real Academia de la Lengua Española, la R.A.E. ofrece 39 significados para la palabra tirar. Treinta y nueve significados, de los cuales no todos son para lo que se comprende como "tirar" en España pues, aunque hermanos y herederos del castellano antiguo, los países latinoamericanos también tienen sus acepciones para el verbo "tirar".

Últimamente, me encanta tirar.

Tirar: dejar caer intencionadamente algo. Desechar algo, deshacerse de ello. ¡Es genial!

Tirar lo que sea. Objetos físicos como bisutería, discos, casettes y cd's de músicas que ya no volvería a escuchar nunca,  antiguas cintas de vídeo, cosméticos que ya no utilizo y, lógicamente, cuando se acaban: frascos de champú, de gel, tubos de pasta de dientes y todo lo que conlleva el tema doméstico en la cocina, limpieza, decoración y el resto de mis mundos... 

Tirar todas estas cosas, y más, me hace una especial ilusión. 

Incluso, en esta nueva etapa purificadora de mi vida, me estoy aficionando a tirar ropa, zapatos y, ¡oh, milagro! este año, yo, que soy una gran conservadora, he llegado a tirar dos pares de botas!

También algún bolso, cestas de la playa, toallas... ¡Me siento de maravilla!
                                                                                  

Es increíble la cantidad de cosas que atesoramos en nuestras casas y en nuestras vidas y, salvo padecer el Síndrome de Diógenes, hemos de plantarnos y reorganizar nuestro entorno.

Así, la acción de "tirar" es muy recomendable.

A primera vista, es muy fácil: se toma el objeto y se arroja. Bien al cubo de basura o, si es reciclable, siempre, siempre, al contenedor correspondiente.

Pilas, relojes viejos que ya no funcionan, regalos absurdos cuya presencia no se soporta ya ni en el rincón más oculto de la casa, ropa de cama, perchas, sacos para colgar trajes, abrigos... 'Es una gozada!
                                                                                                           


He de decir que en otros tiempos yo era más "indultadora" y la ropa, los bolsos, el calzado, me duraban años y años. Hasta que llega un momento en el que dices: se acabó. Ya no tiene sentido que tú estés más aquí.

Pero, y qué pasa con las personas? ¿Y con ciertos contactos de las redes sociales?
                                                                               

(Foto recogida de la red: imágenes perfil para whatsapp)

¿Qué hacemos con esas "amistades", contactos, o con esos familiares, directos, o no, que ya no nos aportan nada, cuya presencia, mensajes o llamadas nos producen una cierta pereza, o incluso un rechazo inmediato?
¿Tirarlos también?

Si.

Ya no hay tiempo. No queda tiempo. Hay que seguir. Ligeros de equipaje emocional. Volátiles como partículas de polvo. Sin lastres relacionales, sin toxicidades heredadas, regaladas, soportadas... ¿Por qué?

Tirarlas...y hacerlo sin miedo. Porque la acción de tirar es cierto que requiere cierta valentía, decisión, clarividencia.

Tirar personas, sin posibilidad de reciclaje, es también un acto sano para la salud mental y física de cada uno de nosotros, y según pasa la vida, cada vez quedan menos personas a nuestro alrededor a los que no tiraríamos nunca a la basura, al contenedor del reciclaje, al olvido. A esas, regalarles nuestra mejor esencia.
                                                                          

(Foto: Twitter).

Tirar: verbo liberador que implica valor, decisión, arrojo y olvido. Hay que tirar para poder seguir añadiendo. 

Yo estoy comenzando a practicarlo. Os invito a compartir esta sensación curativa y liberadora.
                                                                              
                                                                              


domingo, 16 de julio de 2017

Una manera de volver, como otra cualquiera...

Hace mucho tiempo que no entro en mi blog para colgar ningún post. 

Se ve que aquel día de abril, el último que colgué un post, quedé exhausta de tanto dato y foto y, de una manera inconsciente, aparqué este estupendo espacio de opinión y de impresión durante más de dos años...

Ahora que estoy en Facebook, se me ocurrió desempolvar un poco el blog y comentar que quizás lo retomaría, y varias personas me animaron a que volviera. De momento, me aproximo a la puerta, la abro y veo el estado en el que se encuentra.

Salvo un poco de polvo y olor a cerrado, el resto lo veo bien. 

Sé de sobra que habría que reescribir, reordenar, justificar márgenes, reorganizar los tags, e, incluso, eliminar algunos post, pero, por el momento, me conformo en entrar, que ya es una buena manera de manifestar mi intención de poder volver a mi blog.

Como ya le dije a alguien, tengo varios "hijos e hijas" internáuticos y, la verdad, mantener diaria o semanalmente la atención y reactualización de los mismos, sin percibir ningún ingreso económico por ello, no deja de tener cierto mérito en el que, indudablemente, está implícito una cierta constancia e un interés por mis diversas facetas y productos en las RRSS.

Pero, de momento, esto es todo para "empezar a volver".

Como reconocimiento a vuestra posible espera, os regalo unas fotos de la gardenia de mi maceta de Ikea, que convive con nosotros desde hace un año largo en la cocina, a la que riego y hablo con cierta periodicidad y que, generosa y bella en su discreta presencia, me ha regalado ya tres pequeñas flores de aroma delicado y persistente y textura aterciopelada que contrasta con la brillante plasticidad de sus hojas verdes y perennes.

Según se dice, la gardenia es el símbolo de la gracia femenina, la sutileza y del mérito artístico. 
Aplicable a quién lo lea y las reciba...
                                                                            

Espero que no tenga que hacer esperar otros más de dos años y tres meses para volver a reencontrarnos.
                                                                             

Siempre estáis ahí. Lo sé. Es un placer volver a mi blog.

                                                                                

jueves, 9 de abril de 2015

Vuelta al colegio y a sus recuerdos: Dominicas del grupo A, las clásicas de mi vida.

Ellas estaban ahí. Como las estrellas. Como la luna, como el sol.

Pero la vida nos trenza velos que ocultan las presencias, las luces, y, en ocasiones, las hacen desaparecer.

Hay una frase que circula por ahí: "los buenos amigos son como las estrellas, no siempre las ves, pero sabes que siempre están ahí" y ellas, mis compañeras del colegio, estaban ahí. La cuestión fue dar con ellas y reunirlas. 
Y lo conseguí.

Como ya os he contado en el primer post que escribí en mi blog sobre nosotras, las ex alumnas del grupo "A" de las Dominicas de Oviedo, nos hemos vuelto a encontrar en Navidades  y ahora, cada cierto tiempo, nos vemos para cena, café, vinito... 

Es éste un buen ejercicio de risas y buenas vibraciones...

Yo siento que, todo lo bueno o no tan bueno que hemos vivido en el colegio durante tanto tiempo, de alguna manera te une para siempre, y cuando me encuentro con ellas, lo único que me falta es el entorno: el patio del colegio, la clase, los pupitres, los pasillos, las discotecas de los viernes... para sentirme de nuevo como entonces. El resto, sigue casi intacto. 

Han pasado treinta y tres años. Somos mujeres, profesionales, madres, viudas, solteras, todas tenemos nuestras vidas, pero la esencia de nuestros días en común en el colegio, creo que aún perdura.

El pasado mes de febrero (frío y lluvioso) preparamos una cena en Oviedo.

La convocatoria no fue tan, tan, numerosa como la de las Navidades, pues muchas de las que acudieron aquel día regresaban a Oviedo con sus familias, y este encuentro de febrero ya era en tiempo ordinario, pero tampoco estuvo mal. 

Además, se trata de que las personas que asistan lo hagan con ganas, como así me consta.

Pero primero, algunas de nosotras nos acercamos al colegio, para así "ir preparando los corazones y las emociones" y luego contar a las chicas que no habían podido venir, cómo lo habíamos encontrado, cuántos cambios ha registrado desde que lo dejamos en 1982, etc, etc...

Nuestra "cicerone" fue Charo Barriales, directora pedagógica del Colegio Dulce Nombre de Jesús, Dominicas.

Paciente y muy colaboradora, nos fue abriendo las aulas, llevando por pasillos, y mostrando las transformaciones que el colegio había tenido a lo largo de estos casi treinta y tres años.

También, todo hay que decirlo, escuchaba con atención y simpatía, los comentarios que íbamos haciendo sobre los recuerdos que acumulábamos de ésta o aquella etapa en aquel o el otro curso, etc...

He hecho varias fotos. No son de una gran calidad, porque íbamos hablando, viendo, sorprendiéndonos, recordando...pero creo que como testimonio, pueden servir.

Nos recibió en Portería, la hermana María Luisa Cuevas, de quién muchas de nosotras tenemos un recuerdo un tanto agitado. Ella trató de hilar quiénes éramos. Nosotras, las que la tuvimos como tutora y profesora le recordamos algunas anécdotas, simpáticas, sin entrar en demasiado detalle.

Ya de la mano de Charo Barriales, nuestra "toma de contacto" con el cole, de forma material, fue pisar el típico suelo, el tradicional mosaico hidráulico, diseño del siglo XIX que ahora, como otros tantos, está tan de moda en las versiones del siglo XXI y por el que tanto hemos correteado y pisado, en fila, o en grupo.


Debajo, la tranformación, en aula para infantiles, de la clase que tuvimos en el piso bajo del colegio, en 4º de E.G.B. cuya tutora fue la no muy bien recordada hermana Teresa Bernaldo de Quirós y posteriormente en C.O.U. con la hermana Antonina, superiora, a la sazón del Colegio.


La emblemática escalera, ya muy reforzada para la seguridad de los alumnos, con la omnipresente campana de bronce en el primer piso, con la que nos anunciaba, cuando éramos pequeñas, el fin de las clases, hasta que fue sustituída por el sonoro timbre. 

Recuerdo que siempre era una alumna interna la que la tocaba.


Me llamó la atención los carteles que estaban pegados en la pared de la misma y que pedían que los alumnos bajaran la escalera con precaución y sin hablar.

A nosotras, en nuestra época, nos ponían firmes a la mínima, y en clase de gimnasia, si hablábamos al principio, la señorita Rosa, de Gimnasia, nos hacía subir y bajar la escalera hasta el 3º piso durante toda la clase. 
Así, no hacía falta cartelito alguno. 

Debajo, otro modelo de suelo de mosaico, con aquellos diseños de principios de siglo. Inolvidables!

                                                                         
Bajo estas líneas, la clase donde dimos 3º de B.U.P. y cuya tutora era la hermana María Jesús que también nos daba Historia.

En ese curso disfrutamos de las enseñanzas, en Literatura, del excelente profesor Don Luis Floriano (q.e.p.d.) y como novedad, conocimos la Filosofía de la mano del padre Jesús y del padre José Luis Erviti

La Religión, a cargo del padre Porfirio.

El azulejo azul de las paredes, el mismo. El suelo, igual. 
        

Al colegio acudimos sólo cuatro ex alumnas, procedentes de diversas épocas.

La visita estaba concertada a las 18.30 (en deferencia a nuestra amabilísima guía, Charo Barriales) y a esa hora hubo mucha gente que, por diversos motivos, no pudo acudir.

Pero las "incondicionales" fuimos: Marta Álvarez (primera a la izquierda, de gris, con foulard de colores), Toya Blanco (de gafas y camiseta blanca y negra), Asun Díez Itza, de azul, y servidora, apoyándome en el palo-selfie y todas posando con Charo Barriales (con camiseta blanca, en lo más alto del grupo) en un tramo de la escalera del 2º piso.
                                                                          

Os podéis imaginar lo que supuso para nosotras tratar de relacionar todo lo que íbamos viendo con lo que teníamos en la memoria. Un cúmulo de sensaciones y de contrastes!

De las cuatro ex alumnas, la que pasó más tiempo en el colegio fuí yo, desde los tres años, hasta los diecisiete, con los que acabé C.O.U.

Bajo estas líneas... una de las canastas del patio, totalmente transformado en cuanto al suelo, el patio cubierto, la fuente... 

Como había niños menores practicando deporte, no pude fotografiar el resto del patio donde tantos partidos de barbilé y baloncesto jugamos...
                                                                                 

El salón de actos, con aquel olor característico y donde tantos nervios e ilusiones se concentraban en aquellas sesiones de Navidad, Fin de Curso, cine... Seguía intacto!



Aquí debajo posando las ex niñas-alumnas, ya mujeres...

Recuerdo que con Toya Blanco, Gemma Fernández, Beatriz Fajul y Mercedes Fdez Castañón (q.e.p.d.) interpretamos un baile con la canción "Santa Claus is comming to the town" en una de las funciones de Navidad.

Toya y yo hacíamos de chicos, Bea y Merce, de chicas y Gemma era Santa Claus. Ensayábamos en el colegio y en los Dominicos.

No llegábamos a los 13 años... Qué recuerdos!


En las fotos de abajo, Toya y yo probando los pupitres que usábamos en aquellos tiempos y de los que aún guardan uno en el gimnasio de madera, construído cuando ya estábamos acabando el colegio.

Cómo cabíamos ahí? 
                                                                               
                                                                                                                                                     

Otras dependencias... como uno de los comedores donde nos llevaban a tomar una manzanilla cuando nos dolía la tripa... 
                                                                                   

La biblioteca, con esas ilustraciones en hierro forjado tan típicas.


Una de las escaleras internas del cole.

Esta era la que conducía del primer piso a la zona de clausura y que utilizamos durante una época.


Otro posado de "Las cuatro magníficas" en la clase (transformadísima) que fué de 8º de E.G.B. con nuestra queridísima turora, la hermana Margarita, ya fallecida.
                                                                                

Más modelos de baldosa hidráulica. 

Estampados y colores que nunca se nos olvidarán y que las monjas, o quién proceda, han tenido el buen gusto y el acierto de no retirar en su mayoría, imagino que como elemento original del edificio, tampoco se les habrá permitido eliminar. 


Ya en la despedida, nuestro enorme agradecimiento, una vez más, a la encantadora y muy amable Charo Barriales, que nos atendió de maravilla, enseñándonos hasta el último rincón de nuestro recordado colegio. 

Gracias, Charo!

Y después de la devoción... La "obligación" de cenar juntas!

Unos posados antes de que sirvieran los platos, por aquello de la estética.

Sentaditas ya, tras el imprescindible saludo e intercambio de impresiones, e incluso de presentaciones, pues había algunas que no habían coincidido y no se conocían.
                                                                                       
Bajo estas líneas: Marián Díez, Mireille Collado y al fondo, Mari Cruz Cotarelo y Mariví Gómez Rozada muerta de risa.


Debajo, Sosiego Álvarez y Ángeles Fernández


Las amigas de siempre: Lucía Álvarez Figar y Esmeralda Álvarez Alcón


Otras dominicas "de largo recorrido" como Gemma Fernández, Leonor Álvarez, María José Campomanes y Carmen Cueto del Río, estas dos últimas, nuevas en las citas "dominicas".


A la espera de las ricas viandas que nos pusieron en La Cava de Floro, donde estuvimos muy bien atendidas: Maite Cuervo y Marta Álvarez 


Aquí debajo, Gemma, Marilé, y servidora.


Las también "amigas de toda la vida"!, las "históricas dominicas": Carolina Álvarez-Barriada, Mari Carmen Álvarez y Beatriz Fanjul.


Muy sonrientes: Toya Blanco, Sosiego y Ángeles
                                                                                   

 Ya en el café...


Foto de conjunto, para la posteridad...
                                                                         

Y esta Semana Santa, nueva convocatoria.

Nos tomamos un vinín y unas tostas con otra de nuestras compañeras que vino a Asturias a pasar esos días: Ana Julia Fernández Cachafeiro.

Aquí, estábamos: de pie, a la izquierda: Asun Díez y Mariví Gómez. Sentada: Ana Julia y Gemma Fernández. 
En el centro, sentadas: Teresa Alonso, Sosiego Álvarez, servidora, Mari Carmen Álvarez y Carolina Álvarez-Barriada.

                                                                                 

Es muy agradable reunirnos. Nos vemos, nos reímos, mezclamos la actualidad con los recuerdos de aquellos días...

Ellas son como las estrellas. No han estado en mucho tiempo, ahora ya están, y cuando soplo y las llamo, acuden y vuelven a brillar. Es genial!

Gracias, chicas!