domingo, 16 de julio de 2017

Una manera de volver, como otra cualquiera...

Hace mucho tiempo que no entro en mi blog para colgar ningún post. 

Se ve que aquel día de abril, el último que colgué un post, quedé exhausta de tanto dato y foto y, de una manera inconsciente, aparqué este estupendo espacio de opinión y de impresión durante más de dos años...

Ahora que estoy en Facebook, se me ocurrió desempolvar un poco el blog y comentar que quizás lo retomaría, y varias personas me animaron a que volviera. De momento, me aproximo a la puerta, la abro y veo el estado en el que se encuentra.

Salvo un poco de polvo y olor a cerrado, el resto lo veo bien. 

Sé de sobra que habría que reescribir, reordenar, justificar márgenes, reorganizar los tags, e, incluso, eliminar algunos post, pero, por el momento, me conformo en entrar, que ya es una buena manera de manifestar mi intención de poder volver a mi blog.

Como ya le dije a alguien, tengo varios "hijos e hijas" internáuticos y, la verdad, mantener diaria o semanalmente la atención y reactualización de los mismos, sin percibir ningún ingreso económico por ello, no deja de tener cierto mérito en el que, indudablemente, está implícito una cierta constancia e un interés por mis diversas facetas y productos en las RRSS.

Pero, de momento, esto es todo para "empezar a volver".

Como reconocimiento a vuestra posible espera, os regalo unas fotos de la gardenia de mi maceta de Ikea, que convive con nosotros desde hace un año largo en la cocina, a la que riego y hablo con cierta periodicidad y que, generosa y bella en su discreta presencia, me ha regalado ya tres pequeñas flores de aroma delicado y persistente y textura aterciopelada que contrasta con la brillante plasticidad de sus hojas verdes y perennes.

Según se dice, la gardenia es el símbolo de la gracia femenina, la sutileza y del mérito artístico. 
Aplicable a quién lo lea y las reciba...
                                                                            

Espero que no tenga que hacer esperar otros más de dos años y tres meses para volver a reencontrarnos.
                                                                             

Siempre estáis ahí. Lo sé. Es un placer volver a mi blog.

                                                                                

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