domingo, 27 de marzo de 2011

El Centro Cultural Niemeyer: posibilizar lo imposible


En una mañana de atmósfera-invernadero, con el típico calor marceño tras la lluvia, se llevó a cabo el tranquilo acto oficial de inauguración del Centro Cultural Óscar Niemeyer en Avilés.
Tras una noche de increíble concierto al aire libre, rindiendo homenaje en esa idea de plaza democrática al longevo arquitecto brasileño de la maravillosa instalación artístico-cultural-gastronómica-futurista, y con Woody Allen como estrella absoluta entre las demás estrellas, la mañana del sábado fue más sosegada, con muchas de las autoridades de la región y gran parte del Gobierno Regional arropando al presidente Areces, con aires inequívocos de despedida.

                                                                                 
Blancos y rojos en el interior y exterior. Curvas en todo el horizonte y líneas rectas (las del suelo, la pasarela grapa, las del puente de San Sebastián, y poco más).
Señoras acicaladas para la ocasión, alguna en demasía.
Rojo el vestido en fieltro coral de María Jesús Álvarez, presidenta de la Junta General del Principado, azul noche y negro en el conjunto de la consejera de Cultura, Mercedes Álvarez. Algún uniforme militar (el comandante naval de Gijón Juan Manuel Beceiro, acompañado de su esposa Kety), tacones, trajes de chaqueta...formalidad.
Comentarios aparentemente despreocupados con la crisis como tinte, en el recorrido parking-auditorio. Relax sabatino: "¿Qué, trabajas mucho? Bueno, si no trabajas, te lo buscas, ¿no? le pregunta un antiguo alto representante municipal a otro con cargos políticos más elevados, pero ya en la reserva. "Más bien me lo busco" le responde el veterano jubilado.
Natalio Grueso, revestido de esa tranquilidad que le caracteriza y siempre son su sonrisa amistosa: "Ya ves, saludando gente".
Aprovecho su mención para adjuntaros el link de la entrevista que le hice para la revista TIEMPO de hace una semana.
http://www.tiempodehoy.com/default.asp?idpublicacio_PK=50&idioma=CAS&idnoticia_PK=63204&idseccio_PK=614&h=110114


                                                                             
El acto, que se inició con la intención de la proyección de un vídeo sobre el Centro, pero que hubo de ser proyectado más adelante por problemas técnicos, resultó ser muy casero y natural.
La alcaldesa de Avilés, Pilar Varela inició el turno de intervenciones, emocionada y muy motivada.
Tras ella, y representando a los patronos de la Fundación del Centro Cultural, que estaban sentados a la derecha del escenario, tomó la palabra Antonio Garrigues Walker, culto y simpático, habló de lo imposible hecho realidad. Seguidamente y también muy entregado, habló el secretario de Estado para Iberoamérica, Enrique Iglesias. Tras él, uno de los familiares de Niemeyer, su nieto Carlos Óscar,  leyó sus palabras en un comprensible brasileño, reproduciendo una carta de parte de su abuelo.
Seguidamente el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui dió paso al presidente Vicente Álvarez Areces que fue aplaudido por todos los asistentes desde las butacas, casi llenas, del precioso y cómodo Auditorio.
Todos en pie, y tras escuchar el Himno de Asturias, la sorpresa final: el fondo del telón del escenario se alzó dejando ver la plaza al aire libre que se ubica tras el auditorio, algo que dejó a los presentes que no lo habían visto aún (como yo) gratamente sorprendidos.

                                                                                
Tras las intervenciones, un aperitivo en la cúpula.
Allí puede saludar a una variada representación de personajes de la vida política, empresarial y cultural del Principado. Entre ellos, Alberto Estrada, el escultor que realizó, por diseño de Óscar Niemeyer, el mural de la figura femenina que se puede contemplar en la fachada del Auditorio y que me habló de sus nuevos planes con la Fundación Quini.

                                                                      
También entre las personalidades invitadas estaba un adelgazadísimo Severino G. Vigón, el cocinero Pedro Morán, recién llegado de Sao Paulo, quién llevará el peso de la torre gastronómica, en un restaurante llamado Pampulha Bar, en honor al pueblo donde se ubica una iglesia de Brasil, la de San Francisco de Asís, diseñada por Óscar Niemeyer.
Entre otros también se hallaban presentes, representantes del Gobierno Regional como José Luis Vega, director de Cultura y Turismo, miembros del Cuerpo Diplomático, alcaldes y alcaldesas de diversos municipios asturianos, ex alcaldes de Avilés (Santiago R.Vega y Manuel Ponga), el socialista Antonio Masip, que preguntaba interesado si no iba a asistir nadie de la Familia Real al evento y como representación de El Corte Inglés, empresa que se hará cargo de la comercialización y gestión de eventos del Palacio de Congresos Princesa Letizia, su director en Asturias, Ángel Moreno, el jefe de Área de Viajes para Asturias y Cantabria, Álvaro Entrialgo y el director de Comunicación y Relaciones Externas, Alfonso Fuertes.

Como afirmó Pilar Varela: "Por fin llegó el día".
Un día que para muchos resultaba imposible de celebrar y que para otros tantos será el comienzo de una larga aventura cultural y social, no sólo para la querida villa de Avilés, sino para toda España, y un referente para el mundo. 

                                                                                 
                                                                               

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