domingo, 13 de abril de 2014

La Cámara Santa de Oviedo: un atrio de fe y maravillas

No se cumplía ningún aniversario de la apertura del Arca Santa, que fue en 1075 con la presencia del Rey Alfonso VI, bajo estas líneas, la recreación del momento, en una de las vidrieras de la nave central de la Catedral de Oviedo.
                                                                                 

Ni tampoco casaba la fecha con la reinauguración, en 1942, tras los destrozos de la Revolución de Octubre de 1934, del sagrado habitáculo por parte, entre otros, de Luis Menéndez Pidal y Víctor Hevia 
                                                                             

Foto tomada del libro "Catedral de Oviedo". Tomo I editado por Nobel, tomado a su vez de "Crónica del Milenario de la Cámara Santa", por José Cuesta.

En la imagen, Manuel Gómez Moreno y Víctor Hevia observando la placa de la parte trasera del Arca Santa, entre los escombros, ante el edículo de la Cripta de Santa Leocadia, en el piso inferior de la capilla.

Aunque si, el año, coincidía con el 25 aniversario de la visita del Papa Juan Pablo II a nuestra ciudad.

Podría ser un día más, pero para los que amamos a la Catedral de Oviedo, el viernes once de abril fue un día muy especial.

El Claustro gótico de la Basílica de San Salvador era un ir y venir de autoridades e invitados. 

Acomodándose en sus sillas, aguardaban la presencia de las autoridades eclesiásticas, protagonistas de la jornada.

Se reabría, tras una intensa recuperación y limpieza y a unos días de la Semana Santa, la histórica Cámara Santa. Era su día.

El lugar para las intervenciones previas y formales: la Sala Capitular.

Esta bellísima dependencia de la Catedral fue escenario de discusiones capitulares y políticas, pues era allí donde se reunían los canónigos y nuestros dirigentes asturianos, éstos antes de construirse el actual edificio de la Junta General del Principado y desde donde, ese 25 de mayo de 1808,  le declaramos la guerra a los franceses.

Su innovadora (para la época) cúpula octogonal, de estilo plantagenet iba acogiendo bajo sus gallones a las personalidades que "con invitación nominativa" acudieron a la interesante y exclusiva convocatoria.


                                                                                
Tras cuatro meses de intensos trabajos, finalizando uno antes de lo previsto, la Cámara Santa luciría esplendorosa para creyentes y ateos, para fervorosos y turistas interesados o despreocupados, a partir de una intensa limpieza, recuperación de dolomías, detalles, policromías, graffitis y demás secretos ocultos durantes años, e incluso siglos, por ceras, humos y demás pátinas eliminadas sabiamente con láser, durante horas y horas.
                                                                             

El deán, Benito Gallego Casado, recibía como anfitrión catedralicio, al arzobispo de la diócesis de Oviedo, Jesús Sanz Montes y al viceconsejero de Cultura, Alejandro Calvo.

Don Benito agradeció a todos los implicados en la restauración de esta capilla, sus desvelos y trabajos, dando paso a Monseñor Don Jesús Sanz, quién habló leyendo su intervención en su tablet, como suele, y refiriéndose a la Cámara Santa dijo que era "un espacio de contenidos y contenedores de la Historia de Asturias" recordando que "aquí hay una historia sucedida desde el Santo Sudario" y subrayando que "el Apostolado Románico es un Evangelio en piedra".
"Tiene Denominación de Origen este espacio" remató entre otras alabanzas y claves a los políticos.

Por parte del Viceconsejero, Calvo recordó la inversión realizada íntegramente por el Gobierno del Principado, cuantificada en 234.035 euros empleados en diversas faenas como los estudios previos y la restauración en sí de: cornisas y canecillos exteriores de la Cámara Santa, limpieza y consolidación del Apostolado románico y del Calvario, así como de los paramentos, suelos y bóvedas, mejora de las intalaciones interiores y renovación de la exposición de las joyas medievales y barrocas con el diseño de nuevas vitrinas expositoras de vidrio y la creación de un sistema específico para conservar el Santo Sudario. 

En la Sala Capitular no cabía un alfiler.

En las primeras filas: el alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, a su lado, la cronista de Oviedo, Carmen Ruiz Tilve, en la misma fila, la discretísima directora de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Carolina Compostizo, los directores de los museos arqueológico y de Bellas Artes de Asturias: Ignacio Alonso y Alfonso Palacios, respectivamente, y los arquitectos del Plan Director de la Catedral: Jorge Hevia y Cosme Cuenca.

Entre el público, asimismo, otras personalidades implicadas en la histórica jornada como el director general de Patrimonio, Adolfo Rodríguez Asensio, el concejal de Turismo José Ramón Pando, el responsable de Política Turística del Ayuntamiento de Oviedo, Marcelo Meana, y además, la jefa del departamento de Conservacion y Restauración del MMBBAA Clara González Fanjul, el presidente de la Federación Asturiana de Comercio, Severino Álvarez Zaragoza, el presidente de la asociación de Amigos de la Catedral José María C. Aguadé, el de Periodistas Escritores de Turismo, Carlos Cuesta, políticos como el concejal de IU Emilio Huerta "Triqui", o el directivo de Tribuna Ciudadana, Javier Gámez, entre otros.
                                                                           

                                                                                                            

Igualmente presentes, ocupando la sillería gótica de Alejo de Bahía, expuesta en la Sala Capitular desde los años 70 del siglo XX,  muchos miembros del Cabildo Catedralicio, emocionados todos, imagino, ante tal acontecimiento.

Entre ellos, como "arte y parte" el archivero de la Catedral Agustín Hevia Ballina.
                                                                          

Tambien acomodados en la sillería del Coro que ocupaba la nave del transepto de la Catedral hasta principios del siglo XX, otros miembros del Cabildo como el Obispo auxiliar Juan Antonio Menéndez, el Vicario General Jorge Sangrador, o el Vicario Episcopal de Oviedo-Centro, Alberto Reigada.
                                                                       

En algún caso, como en el de Yayoi Kawamura, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo y miembro del grupo asesor de esta renovación de la Cámara Santa, nombrado cariñosamente por el Deán como "el equipo A", muchas personas escuchando las intervenciones ya desde en la puerta.

Aunque yo no le ví, igualmente implicado desde un principio en todo lo que concierne a la Cámara Santa, como arqueólogo del Principado de Asturias y experto estudioso, quiero mencionar a César García de Castro, otro de los componentes de ese "Equipo A" al que se refiere con afecto el Deán.
                                                                           

 Toda esta solemne escena mundana, este "bulle-bulle" de autoridades, políticos, profesores universitarios, medios de comunicación y efervescencias religiosas y culturales era contemplada, impasible por un elegante frontal de altar situado en uno de los muros de la Sala que nos describe la escena del Descendimiento de la Cruz y nos ofrece, asimismo, toda una cronica de personajes, religiosos y civiles, de la época.

Ahí estaba cuando presidía las reuniones del Cabildo, o de los entonces diputados de aquella inicial Junta General del Principado, el magnífico Retablo de las Lamentaciones (Siglo XV), en esta ocasión, con la visión interrumpida por un cámara. 
                                                                           

Tras las palabras e intercambio público de datos, agradecimientos, ilusiones e intenciones en cuanto a considerar a la Cámara Santa como "símbolo de Asturias" y la no necesidad "de poner de largo un museo lleno de joyas ni de rellenar paredes",  el paso de autoridades e invitados desde el Claustro a la maravillosa y renovada capilla.
                                                                            

Antes de entrar, en la antesala gótica, unos paneles, no todos, ni los definitivos, que entretendrán, junto con una serie de increíbles montajes 3-D e interactivos, a los visitantes que tengan que esperar para realizar la visita guiada, pues a partir del lunes 14 de abril, solo podrán acceder 25 personas de cada vez, ya que más no son recomendables para mantener la temperatura y la humedad idónea que requiere la Cámara Santa.

A tal efecto se han instalado unos sensores que controlan e indican el equilibrio de ambas en la sala.

En el pequeño hall de acceso, bajo los lunetos, cuatro tondos de los cuatro reyes asturianos que tuvieron gran relación con la formación del reino astur y, en concreto, con el nacimiento y desarrollo de esta capilla: Pelayo, Fruela, Alfonso II y Alfonso VI.
                                                                                  


Yo sé porqué están ahí, de que época son, quién los pintó, y donde se pueden ver también.
                
Al entrar, en el suelo, ya han desasparecido las planchas de chapa ocume que tapaban el muy pisado "opus signinum", ya restaurado y dispuesto a ser gastado en los años venideros.

La maravilla es evidente. La obra prerrománica y románica perdura con su presencia inmortal, pero renacida.
                                                               

Foto de la Cámara Santa en el camarín de las Reliquias, cedida amablemente por Pedro Díaz Gómez.

La luz se impone de una manera etérea, suave, enalteciendo esa pátina marfileña propia de la dolomía de Laspra que es la que impera en el Apostolado y otros paramentos.
                                                                               


Nada que ver con la etapa anterior. 

Ceras, humo, polvo, revoques, todo ha desaparecido por arte del láser, del calor, de sofisticados y sencillos tratamientos que han devuelto el esplendor (parcialmente, pues el Apostolado y el Calvario estaban policromados) y han sacado a la luz deliciosas imitaciones marmóreas, graffitis de los peregrinos, y policromías ocultas.
                                                                                

Sobre estas líneas, el arquitecto Jorge Hevia, se dirige a los invitados y medios de comunicación arropado por el Deán, el Viceconsejero de Cultura, el Arzobispo de Oviedo, el Alcalde de la ciudad y el Archivero de la Catedral.

Otra de las sorpresas en esta nueva etapa de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo es la nueva reubicación de las reliquias, custodiadas en unas urnas con cristales blindados y con láminas especulares para poder ver los anversos de las joyas prerrománicas.

La Cruz de los Ángeles...
                                                                           

 La Cruz de la Victoria...
                                                                                

 La Caja de las Ágatas...
                                                                                  

Ahora, su base se puede ver claramente, y tiene mucho mensaje...

Y el gran protagonista por todo su simbolismo y excepcionalidad a nivel mundial: el Santo Sudario...
                                                                      

Reposando majestuoso y presidiendo el presbiterio, tras el Arca Santa, cuyas placas de plata refulgían con la luz, el verdadero "imán" de la Cámara Santa, traído en la propia arca por Alfonso II a Oviedo para dotar a la Catedral de su carácter de "Sancta Ovetensis" está protegido de todas las maneras inimaginables, e introducido en una urna de gas inerte.

El Santo Sudario de Cristo lucirá, hasta el próximo 27 de abril, sin ser cubierto por el fascímil que lo ocultará el resto de los días, saliendo a la luz sólo, y como hasta ahora, en fechas señaladas.
                                                                           

No sé si es sugestión, pero en su contemplación se percibe una atmósfera mágica...

Hasta ahora nunca se había tenido la oportunidad de verlo tan de cerca y durante tantos días seguidos.

Alrededor, el resto de reliquias de las que prefiero hablarte cuando me contactes en www.visitasguiadasporasturias.com y hagamos una visita guiada a la Catedral de Oviedo y todas sus dependencias, asignatura pendiente, no sólo de los ovetenses, sino también de todos los asturianos y aquellos amantes de la Historia y del Arte.
He de recordarte que si te haces acompañar por un guía habilitado por el Cabildo, la tarifa para acceder a la Catedral te será más económica.

La visita guiada de la mañana se dividió, lógicamente, en dos grupos, pues éramos más de 25 personas las que estábamos allí.

Además de las autoridades presentes pude ver allí a numerosos profesores de Historia del Arte, algunos de los que me dieron clase y a otros a quiénes conozco por coincidir con ellos en otros eventos culturales y mediáticos.

Entre ellos, en la tarea explicativa de la antesala, Vidal de la Madrid, y entre los asistentes: Javier González Santos (mencionado por el Deán como miembro del ya famoso "Equipo A", al igual que De la Madrid) Lorenzo Arias Páramo, María Soledad Álvarez, o los arqueólogos Juan R. Muñiz (presidente de APIAA), Luis A. Saro y Sergio Ríos, ambos colaboradores directos en la obra de restauración de la Cámara Santa.

Asimismo, también pude saludar a antiguos profesores de Religión del colegio, como el sacerdote Miguel Ángel Cadrecha, y en el ámbito profesional a mi colega, la periodista y editora, Carmen Casal con quién poso bajo estas líneas.
                                                                             

Por la tarde, jornada con los guías acreditados por el Cabildo. Ante la numerosa convocatoria, también se nos dividió en cuatro grupos.

En esta franja, el ambiente fue bien diferente, más reposado, atento a determinados detalles, y es que...nos va la vida (profesional) en ello!

En la antesala, tras la explicación de Vidal y más relajados todos, las sonrisas de Yayoi Kawamura y de Jorge Hevia para mi cámara.

Gracias a los dos por todo!
                                                                        

Esa jornada histórica constituyó para mí todo un regalo: espiritual, artístico, cultural...

Quisiera desde aquí agradecer especialmente su colaboración y apoyo en mi trabajo estos días y en el futuro, al discreto y eficaz equipo (a los veteranos y a los recién llegados) de cuidado y atención en la Cámara Santa y Catedral con los que me encuentro y espero, me encontraré y trabajaré día a día en mi tarea como guía oficial de la Catedral de Oviedo. 

Gracias por vuestra paciencia!

Por eso quisiera compartir en nuestras posibles visitas guiadas a la Catedral, y con todos los que leéis este blog y amáis el Arte y a Asturias, todo aquello que me han aportado esos profesionales del mundo del Arte, de la Religión, de la Arquitectura, la Arqueología y de todas las disciplinas que, de algúna manera u otra, han tenido que ver para conseguir que la historia, la creencia, la belleza y el esplendor artístico se den la mano en la Cámara Santa para disfrute y admiración de todo el que se deje guiar por la Catedral de Oviedo.

Bajo estas líneas, la última belleza que se ve al salir: el Calvario románico, cuyas cabezas de bulto redondo son de una talla exquisita.

Les faltan los cuerpos, si. 

Quieres que te cuente porqué?  www.visitasguiadasporasturias.com
Reserva tu visita! 


Nota: La Revista VIAJAR del Grupo ZETA para la que colaboro, ha publicado este mes de mayo el artículo que he escrito sobre esta importante noticia.

Os paso el link de acceso a la edición digital, cuyo contenido se completa en la edición impresa que os invito a adquirir.

http://viajar.elperiodico.com/destinos/europa/espana/asturias/la-catedral-de-oviedo-muestra-la-nueva-cara-del-sudario-de-cristo


1 comentario:

  1. Regina, enhorabuena por este resumen tan sustancioso de una jornada tan especial como la del pasado viernes 11 de abril. Muy buen trabajo!

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