martes, 27 de agosto de 2013

Premios Dionisio de la Huerta 2013: Creer es poder

El pasado 7 de junio celebrábamos en el restaurante del Real Club de Tenis de Oviedo el habitual almuerzo de la reunión del Jurado de los Premios "Dionisio de la Huerta Casagrán" que ya ha cumplido, con ésta, su sexta edición.

Como ya he escrito en este blog y en el extinto dirario regional "La Voz de Asturias" sobre estos premios, su origen y objetivo, no me voy a extender más sobre ello, ciñéndome a lo que fue el encuentro entre los miembros del Jurado y la entrega de premios, celebrada ayer lunes 26 de agosto.
                                                                          

Aquel día de junio, nos sentamos a la mesa: el patrocinador de los premios, Franco Rodríguez, el presidente del Jurado, Teodoro López-Cuesta Egocheaga, el juez Agustín Azparren, el ex presidente del R.C.T. Manuel Galé, el ex presidente del Real Grupo de Cultura Covadonga Janel Cuesta, el ex-político socialista Avelino Martínez, el psicoesteta Ramiro Fernández, el periodista Luis José Ávila y servidora.

Como varios de nosotros ya habíamos expuesto nuestros candidatos al patrocinador de los galardones, y el Jurado de Barcelona había dado el OK a los mismos, se procedió a su defensa en el encuentro del Jurado en Asturias.
                                                                        

Sobre estas líneas, a la izquierda de la foto, Franco Rodríguez, en el centro Teodoro López-Cuesta y a la derecha, Manolo Galé.

Yo ya le había enviado a Franco Rodríguez vía email, los míos, en los que yo creía: la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y Cáritas. 
Días después, cuando Manuel Vega-Arango dimitió como presidente del Real Sporting de Gijón, también le sugerí que podríamos premiarle, como así hicimos finalmente, tras veredicto realizado entre todos los miembros de los jurados de Barcelona y de Asturias.
                                                                                   

En la mesa, sentada entre Agustín Azparren y Luis José Ávila, quién me había reservado la silla a su "sinistra" y al que encontré, aunque bastante adelgazado, francamente recuperado de su "achuchón" invernal.

Así que, una vez claros los galardonados en esta edición 2013 en todas las categorías, dejamos pasar el verano, entre trabajo y disfrute estival.

Ya finalizado agosto, y tras las preceptivas tareas de contacto, envío de notificación a los premiados de su premio, confirmación por los mismos, etc volvimos a contactar para preparar la entrega, ya en la última quincena de este mes.

Antes de la entrega, en el Auditorio Príncipe de Asturias, de Oviedo, mis colegas de la prensa, en concreto Lilian de Celis, de la RTPA, entrevistando a Manuel Vega-Arango.
                                                                                

Ya en la sala, los últimos retoques a los detalles.
                                                                              

Sobre la mesa, las cinco estatuillas de Dionisio de la Huerta, fundador del Descenso del Sella, realizadas por José Luis Iglesias Luelmo, como galardones físicos de los otros tantos premios que entregamos con tanto cariño y tras la preceptiva lectura del acta, por el notario de la organización de los Premios, Marco Antonio Alonso Hevia, a:

Categoría "Cultura": Fundación María Cristina Masaveu Peterson, por su Plan Director de Accesibilidad de la Santa Iglesia Catedral, Basílica Metropolitana San Salvador de Oviedo en el que yo creí desde el primer momento en que lo seguí, ya que, como guía de Turismo y licenciada en Historia del Arte, me parece un proyecto magnífico que podría poner al alcance de todos, nuestras bellezas historico-artísticas.
Recogiendo el mismo y de manos del Deán de la Catedral de Oviedo, Benito Gallego, gran apoyo como Deán de la Basílica de San Salvador, en este proyecto, la directora general de la Fundación, Carolina Compostizo.
                                                                               


Bajo estas líneas, Carolina Compostizo en su breve, agradecida y amable intervención, es escuchada por el resto de premiados.


La autora de este blog tuvo el honor de intervenir abriendo el turno de alocuciones, glosando a la institución que ella dirige y que preside su esposo, Fernando Masaveu Herrero.
                                                                             

 (Foto cedida por la experta en Protocolo, Juana María García Iglesias)

Carolina Compostizo acudió acompañada de la directora de Proyectos de la Fundación María Cristina Masaveu, la también arquitecta Ana Martínez Obregón que la escucha, sonriente, en primera fila, donde también se sentaron otras personalidades entregantes como Antonio Trevín, el ya mencionado Deán Benito Gallego, la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, y la consejera de Cultura, Ana González.
                                                                         

Siguiendo con la entrega, la categoría "Social" tuvo como galardonada a la ONG católica Cáritas, por su tarea humanitaria en Asturias en estos durísimos momentos de crisis, cuyo director, Adolfo Rivas, recibió el galardón de manos del teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Oviedo, Jaime Reinares, y realizó una encendida y sentida intervención, precedida de la glosa que le hizo Ávila. 
                                                                                 
                                                                 
En tercer lugar, y dentro de una categoría un tanto mezclada, entre "Cultural" y "Deportiva", Janel Cuesta glosó al Real Grupo de Cultura Covadonga del que él mismo fue presidente durante varios años, y cuyo premio recogió, por el 75 Aniversario de la institución, su actual presidente Enrique Tamargo de manos de una emocionada Consejera de Cultura, que se fundió con él en un emotivo abrazo.
                                                                                    

En la categoría "Deporte" el genial atleta y ex jugador de fútbol, el avilesino Marcelino Vaquero "Campanal", toda una "fuerza de la Naturaleza" en cuanto a resistencia y récords, según narró, tras entregarle a Campanal la escultura de Luelmo la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, un muy concentrado y emocionado, Manolo Galé.

Campanal es un señor entrañable que se tapaba la cara en señal de pudor y vergüenza cuando escuchaba la glosa y las palabras que sobre sus proezas deportivas, le dedicaba Galé, en varias ocasiones jaleado por las carcajadas del público, ante los avergonzados y bromistas gestos del premiado.  
                                                                                   

Y ya, para finalizar la, un tanto larga entrega, un poco afeada por el no funcionamiento del sistema de proyección y audio de los power points, USB, Cd's que habían aportado cada uno de los galardonados para aderezar sus intervenciones y mostrar su currículum y trayectoria, la categoría "Deporte" de este año tuvo un doble reconocimiento, pues Manuel Vega-Arango, presidente del Real Sporting de Gijón durante muchos años, fue quién recogió la última estatuilla, pronunciando, tras la glosa del ex deportista Avelino Antuña y la entrega de la misma por parte del diputado socialista Antonio Trevín.
                                                                              

Para cerrar el acto, y en sustitución del presidente del Jurado, Teodoro López-Cuesta, fue el patrocinador de los galardones, el allerano Franco Rodríguez quién, en una apasionada intervención, destacó la defensa de los dependientes, entre otras revindicaciones y subrayó el sentido de los premios: "recordar la figura del creador de la fiesta del Descenso del Sella" y reconocer a "los que hacen algo por los demás".
                                                                                 

Bajo estas líneas, parte del público asistente.
                                                                    

Tras las palabras de Rodríguez, el grupo de "coros y danzas", según anunció Ávila, del Real Grupo de Cultura Covadonga nos ofrecieron sendas interpretaciones, muy aplaudidas por todos los asistentes.
                                                                                       

Se cerró el acto oficial con el imprescincible himno de Asturias y premiados, jurados e invitados, subimos a tomarnos un vinito a la terraza del Auditorio.
                                                                                      

Antes, pude saludar a algunos de los asistentes e implicados, de alguna manera, en el acto, como a la esposa de Franco, Rosa Roselló y a su pequeña hija; al atento Manuel Díaz-Vega, compañero de Jurado en los Premios; a los amigos de CERMI Asturias, motivo esencial del premio a la Fundación María Cristina Masaveu: Mónica Oviedo presidenta del Comité Ejecutivo del CERMI Asturias y José Crespo, vicepresidente; Yobanka Cuervo, presidenta del Consejo Territorial de la ONCE en Asturias y María Oliva Maside, secretaria particular del Consejo Territorial, y a Javier Rubio, presidente de ASPAYM Asturias; al escultor gijonés Alberto Estrada (Cerámica La Guía), también a mi amiga María José Carrión (Cáritas) y a su marido, el periodista Esteban Greciet, al pintor y escultor Manuel G. Linares, al presidente de Langreanos por el Mundo, Rufino Roces y a su hija Rosa, al dermatólogo Adolfo Barthe Aza y a su mujer, al publicista Luis Serrador y a su esposa Marisol, a la presidenta de los Humanitarios de Moreda Esperanza Fueyo, al aún Delegado de Defensa Baldomero Argüelles y a su mujer Margarita, a la experta en Protocolo Juana María Iglesias, al presidente de la Cofradía del Colesterol Carlos Guardado, al ingeniero de Minas, economista y ex contertulio en mi etapa radiofónica Antonio Checa, y a mi amigo, el arquitecto Emilio Llano que acudió acompañando a Carolina Compostizo y a sus amigas y con el que también compartimos impresiones en el pincheo posterior. 

Abajo, con Carolina Compostizo, Emilio Llano y Ana M. Obregón.
                                                                                 
                       
En el final de la velada, con Franco Rodríguez, Barthe Aza y su esposa y Manuel Vega-Arango.
                                                                               

En la imagen inferior, el presidente del Real Club Cultura Covadonga, Campanal, Franco Rodríguez, Manolo Linares y Vega-Arango.
Nota: Gracias a la cuarta de las hijas de Vega-Arango que nos hizo de fotógrafa. Amable y guapa.


Pediros disculpas por la mala calidad de alguna de las fotos que ilustran este post. Una no puede estar "en misa y repicando" ya que, como parte de la ceremonia, no podía dedicar toda mi atención y precisión a la cámara.
                                                                              

El posado para los gráficos de los galardonados en este edición del 2013 de unos, cada vez más ascendentes de categoría, Premios Dionisio de la Huerta Casagrán.

¡Hasta el año que viene!                                                      

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