martes, 30 de julio de 2013

El Parador Monasterio de Corias, un maravilloso coloso muy acogedor

El pasado 15 de julio tuve la oportunidad de acudir, como periodista, y como invitada, a la inauguración del nuevo parador de Turismo en Asturias, el tercero del Principado, con la categoría de "cuatro estrellas" y ubicado en lo que fue el antiguo Monasterio de Corias, en el asturiano municipio de Cangas del Narcea.

El Parador-Monasterio San Juan de Corias se ubica en espectacular edificio neoclásico, el segundo más grande de España después de El Escorial, declarado Monumento Histórico Artístico en 1982 y compuesto, entre otras curiosidades, por una superlativa fachada, unas grandiosas dependencias de anchos muros, dos claustros, trescientas sesenta y cinco ventanas, y unos interesantísimos vestigios de la iglesia predecesora del monasterio, fechada en el siglo XI, entre otras sorpresas.


Acercarse hasta Cangas del Narcea con casi 30 grados y sin aire acondicionado en el coche, como hice yo aquel día, es casi una proeza, pero como madrugué para llegar temprano, tuve mi recompensa consiguiendo un buen sitio en un parking no demasiado alejado del nuevo parador (con el calor que hacía, lo que menos apetecía era caminar por la carretera...), ya que en el inmenso patio habilitado como aparcamiento para los clientes estaba absolutamente prohibido aparcar, pues era allí donde iba a ser recibida la Reina Doña Sofía, que había llegado hasta Tineo en helicóptero y que presidió la sencilla ceremonia de inauguración.

Allí nos recibió, una hora antes de la inauguración oficial, el jefe de Prensa Ramón Ongil, un periodista de Luanco afincado en Madrid desde hace años, al que hasta hace poco veíamos en Antena 3, y al que yo conocí cuando era una adolescente, pues pertenecía a la pandilla de verano, en aquella localidad, y era amigo de una amiga mía. 

Me hizo mucha gracia reencontrarle tanto tiempo después, y estuvimos charlando un rato recordando aquellos tiempos.

Ramón nos hizo una "visita guiada" por las instalaciones, contándonos detalles muy interesantes y señalándonos, sobre todo, de cara al trabajo de los gráficos y redactores, en qué lugares se iba a detener el séquito que acompañaba a la Reina: el ministro de Industria, Energía y Turismo José Manuel Soria, el arquitecto de las obras, José María Pérez "Peridis", la presidenta de Paradores de Turismo, Ángeles Alarcó, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, el consejero de Industria, Graciano Torre y el alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, entre otros muchos.

La llegada de la Reina Doña Sofía estuvo "acompañada" por la presencia enfurecida de los mineros de la zona, enfadadísimos con el ministro Soria por las medidas tan drásticas respecto al cierre de los pozos mineros que acabarán con el fin de este sector en Asturias. 
Luego los mineros dejaron claro que los gritos y los insultos iban dedicados al ministro de Industria, no a Su Majestad.



Realmente se vivió una cierta tensión, contenida por las unidades antidisturbios de la Guardia Civl, pero finalmente la Reina, acompañada de todas las autoridades, comenzó la visita sin mayor problema.
El ministro Soria había prometido reunirse con los mineros tras el acto, cosa que finalmente hizo.

Bajo estas líneas, el momento de la llegada de Doña Sofía.
                                                                                 

Peridis hizo de guía para Su Majestad y sus acompañantes en un paseo interesantísimo por el sótano del parador, que alberga los cimientos de la antigua iglesia fundacional, aparecidos al comienzo de las obras, allá por 2006.

                                                                                           

Tras este recorrido, la comitiva se dirigió a la soberbia biblioteca, llamada "La Regenta", muy acondicionada para el nuevo cliente, aún por completar en cuanto a ejemplares, pero sí ya provista de muchos e interesantes libros a plena disposición de las personas alojadas, donados por diversas editoriales, amén de distintos organismos oficiales, comenzando por el Principado de Asturias.


La biblioteca es un espacio amplio, decorado, como el resto del establecimiento, por  los reconocidos interioristas Pepe Leal, Luis Galliussi y Enrico Navazo, a partir de las sugerencias recogidas por los testimonios de cinco periodistas internacionales: David Baird, Brett Hetherington, Cristine Medina, Martin Brown y Linda Winewright que recorrieron durante varios días diversas rutas de nuestra Comunidad autónoma asturiana, narrándolo posteriormente en sendos reportajes para sus medios de comunicación, sirviendo así para las ideas decorativas de los profesionales mencionados.

En uno de los muros de la biblioteca se cuelgan una serie de marcos de cuadros de diversos pintores muy conocidos, sin lienzo, y cuya sombra está pintada sobre la pared a modo de trampantojo, ofreciendo una curiosa sensación de lleno-vacío.
                                                                                

Uno de los "cuadros" es del pintor y escultor argentino Lucio Fontana, que acostumbraba a apuñalar su obra una vez terminada.
En esta ocasión, la "puñalada" es una falsa impresión, pintada sobre el muro azul.

La Reina pudo admirar los veinticinco metros lineales de librería, decorados con una cenefa en la que se pueden leer versículos del Génesis.

                                                                

Doña Sofía firmó en el libro de honor, ya preparado sobre esta mesa vacía y cubierta por un sobrio mantel, y fue obsequiada con una "penada", una pieza de cerámica negra de Llamas de Mouro como la que aparece en la foto inferior y que forma parte de la decoración del Parador.

Sus palabras inmortalizadas en la primera hoja del Libro de Honor: "Con mis mejores deseos de éxito al Parador de Turismo Monasterio de Corias, en el día de su inauguración. Con todo mi afecto. Sofía, Reina".



La decoración del Parador es preciosa, hecha con muy buen gusto.

Me pareció muy acertada para unas dependencias tan mayúsculas y unos espacios tan enormes como son las antiguas celdas, ahora habitaciones, los inmensos pasillos, etc, etc.

Las habitaciones llevan el nombre de diversos motivos asturianos: cuevas, reyes, arte, personajes... y en todas las puertas, como recibimiento, un par de madreñas. Ese detalle nos pareció a todos muy simpático y original.

Bajo estas líneas, imagenes de una de las suites.
Los objetos decorativos tienen diversas procedencias.
                                                                                  



A la entrada de la suite "San Salvador de Oviedo, un par de madreñas.


En uno de los claustros una centenaria y gigantesca araucaria traída por los dominicos.
                                                                         

En el mismo claustro, setos de boj formando motivos florales.


 Tras el recorrido "real", el acto inaugurativo, con las intervenciones consabidas.                                                                             

 Una vez pronunicadas las frases y las palabras de rigor, bolis, grabadoras y cámaras fuera, y a disfrutar de un rico-rico pincheo, si es que a esas elegantes y elaboradas delicias se les debe ofender llamándolas así.

Doña Sofía departía con los invitados muy relajada, aunque según algunas personas que la pudieron observar más de cerca, algo menos risueña que de costumbre. 

Hubo hasta una foto con el personal de Paradores allí presente. 
                                                                                     

 Tras las fotos en las que amablemente posaba la Reina, fue entonces cuando, la becaria del blog www.asturiasmundial.com la jovencísima canguesa Ana Rodríguez y yo, estábamos comentando el desarrollo de la jornada en la zona cerca de las mesas por donde ya se aproximaba la Reina saludando a los invitados.

Yo le pregunté a Ana en bajo, que qué le diría a Doña Sofía si ella le saludara, algo que podría pasar, y la chica, algo azorada, no supo ya qué responderme, pues Su Majestad se acercó y nos dió la mano muy sonriente. 

Yo le dije a la Reina, ya que Ana, absolutamente nerviosa, miraba al móvil y no a la Reina, que éramos periodistas, y le tuve que indicar a la becaria de segundo de Periodismo que saludara a Doña Sofía.

Fue cuando la reina, al oir que éramos periodistas, nos dió el titular que al poco recogieron todos los medios: " Esto está precioso! A ver si atrae al Turismo y viene mucha gente!" deseó la Reina, a lo que yo le respondí: "Bienvenida, Majestad, y gracias, que buena falta nos hace!". 

Inmediatamente se nos acercó Juan Carlos Zamora, Deputy Head de la Casa Real y me dijo: "Abre comillas, cierra comillas", indicándonos que ya teníamos el titular.
Esa fue la anécdota "real" de la jornada.

La verdad es que, aunque había un cocktail muy apetitoso y muy elaborado, realmente no probé nada porque, entre que no podía beber porque conducía, y que me interesaba muchísimo más asistir a una de las visitas guiadas que nos había preparado el personal habilitado por el Parador y donde podíamos conocer más detalles sobre el mismo, allá que me fui, coincidiendo en mi grupo, con Julia Peñalosa, gerente de la Unión Hotelera y Alejandra Vela, gerente asimismo, de Oviedo Congresos.

Casi sucumbimos a los encantos del maravilloso spa
Con el calor que hacía y la buena pinta que tenían estas instalaciones! Qué suerte para los huéspedes! 
Yo quiero estar alojada allí al menos un par de días!
                                                                                   



Sobre estas líneas, el saloncito ubicado en el sótano del Parador, que comparte espacio con la piscina del spa, donde como se puede ver, se aprovechan los vanos en luneto para la iluminación, casi cenital, de la estancia. 
Maravilloso!

En la foto de abajo la "fuente de hielo".


 Tras el recorrido, un intento de encontrar un refresco entre las mesas arrasadas.
Algunos invitados, observando el maravilloso claustro...
                                                                       

Yo volví a perderme en la fastuosa iglesia renacentista, cuyos retablos barrocos son absolutamente subyugantes. Qué derroche decorativo, qué profusión de detalles! 

Poder benedictino y poder dominico elevado a los elementos decorativos de esa bellísima iglesia monacal.

Esta iglesia está regida desde 1860 por los dominicos, que ocupan una dependencia anexa al Parador, construída ex-profeso para ellos al comienzo de las obras de adecuación a la nueva instalación hotelera.



 Y la tribuna real, , y el órgano barroco... impresionantes!

Qué poderío el de este monasterio de Cangas del Narcea en aquella época, verdad?



Ya en la despedida, pude saludar al simpático prior Emiliano Burgos, al que imaginé un tanto aturdido con tanta personalidad en "su casa" y deseando volver a su dominica normalidad. De ello hablamos.      

Con mi cabeza, mi grabadora, mi cámara y mi móvil y mi libreta llenos de datos, fotos, voces e impresiones, me volví a mi casa y, además de este post, escribí un artículo para VIAJAR, cuyo link de acceso os paso a continuación.

El artículo, más completo, en la edición impresa. Me encantaría que la comprárais. Está genial!
                                                                              

Aquí estoy ante los cimientos de la iglesia del siglo XI.
Perdonadme los ojos sin "photoshopear", aún no estoy muy puesta en ello!

Igualmente en la web de Paradores, tenéis mucha más información sobre este sorprendente Parador Monasterio de San Juan Bautista de Corias, otra perfecta excusa para conocer la Asturias más especial: www.parador.es 
¡Esta ha sido sólo la crónica de la jornada!

                                                                      

                            





1 comentario:

  1. Espectacular. Tengo apuntado pasar a conocerlo y disfrutar de una estancia relajante.

    Una crónica muy interesante.

    Un beso.

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