domingo, 10 de junio de 2012

Rituales primaverales

Por deferencia a la encantadora Loreto Suárez, experta en Protocolo, acudí, respondiendo a su invitación, a la "puesta de largo" de la tienda Rituals, situada en una de las "esquinas de oro" de Oviedo, la confluencia de las calles Gil de Jaz con Uría. 
Para echar un vistazo al nuevo establecimiento y, de paso, hacer un "kit-kat" en mis comprimidas horas, estuve acompañada por mi amiga, la conocida y estupenda bloguera Guadalupe Cuevas:  http//www.fashionassistance.net   

En este punto neurálgico de la ciudad, hace pocos años se ubicaba, desde hace muchos lustros, la tienda de telas y confección de ropa y vestidos de novia "El Águila". 

Su nombre, para los que no la hayan conocido, indica un poco en que época fue inaugurada. En el escaparate, pequeño, asfixiante y provinciano, cuya decoración cambiaban con esmero y frecuencia, se superponían telas clásicas, o brillantes, con pedrerías y encajes, aderezados con peculiares slogans como: "Señora, el mejor espejo es la carne sobre el hueso" y frases parecidas escritas en sencillos cartones a los pies de las petrificadas maniquíes de cartón, pestañas postizas y uñas y labios impolutos, alguna de ellas, con algún escachado en sus delicadas y repintadas barbillas. 

Todos esos detalles recuerdan mis ojos de niña, cuando paseaba con mi padre, o ya de adolescente, cuando me desenvolvía como pez en el agua por ese nudo urbano tan apasionante de esta ciudad, donde ahora se ubica Rituals.


                                                                              
A la presentación, ya informal, pues la tienda se había abierto días atrás, acudió el director de esta cadena de slow shopping (compra con calma), Fernando Esteban, acompañado por la directora de Comunicación y Marketing Rosa Barragán y la mágager Ana Fortuño. A ellos se les unió el maquillador oficial de la firma, Iván Prieto.

Una de las chicas que atendía al público nos explicó con detalle las diferentes líneas que ofrece la casa: relajantes, energizantes y refrescantes, y por supuesto, su línea "home".

Cava, refrescos, un delicioso zumo de limón "ecológico" (muchos de los productos del abundante y variado cátering lo eran: queso de cabra, calabacín...) y un regalito a la salida, para guardar un buen recuerdo de la ritual cita "pre-veraniega".

                                                                           






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