domingo, 25 de diciembre de 2011

ASEM: Mujeres empresarias, incuestionables correas de transmisión

"Donde entre una mujer, la empresa va adelante" me afirmaba desde su experiencia como empresaria, más de 40 años en Venezuela, la asturiana Chari Amieva, sentada a mi izquierda en la mesa presidencial de la cena que ASEM (Asociación Empresa Mujer) organizó con motivo de las Fiestas Navideñas.
Chari regresó hace diez años a Asturias, con su marido y alguna de sus hijos, como  la espectacular Rosario Fuentes, y actualmente gerentan la concurridísima franquicia que Chocolates Valor tiene en los bajos de una de las torres de la Avenida Fundación Príncipe de Asturias, más conocida en Oviedo como la "Losa de Renfe".

ASEM, la asociación de mujeres empresarias a la que pertenezco, fue creada por la fallecida Kike Gómez Haces, siempre muy presente en todo acto empresarial y cuya presidencia actual la ostenta la sólida María Antonia Álvarez que me parece una chica "fetén" por su mesura y aplomo personal y profesional que espero nos sirvan de apoyo a las mujeres que nos acogemos bajo este paraguas asociativo, para salir adelante en esta cruel crisis que nos está azotando a todos.

En la foto, con María Antonia (Toñi) que lleva un blusón verde y Carmen Rodríguez.

                                                                                 
Con ellas y con más empresarias asociadas y directivas como la hermana de Kike, Charo Gómez Haces, vicepresidenta; la abogada Susana Fernández Iglesias, la también fundadora de ASEM Carmen Rodríguez, Ana Asenjo, Begoña Urones, Natalia Vázquez, Elena y Guadalupe Cuevas, compartí mesa y mantel y con otras cuarenta empresarias más, atendidas estupendamente en el Restaurante La Costana, cuyos propietarios, Maite Fernández (en la mesa con nosotros) y su marido, se desvivían porque todo saliera fenomenal y quedáramos encantadas con la comida y el servicio, algo que, efectivamente, así fue.



Como es de rigor, antes de la cena, la intervención "formal" de la presidenta, que nos habló de pie, muy a la americana, repartiéndose por entre las mesas, y en cuyas frases entremezcló los buenos deseos con los datos de la actualidad empresarial de las mujeres autónomas en el R..E.T.A. (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) aquí en España (un 70%), los descensos en la facturación (un 25%) y los agradecimientos: "a las personas que actúan como correa de transmisión", también, en una concesión a la ternura, reconoció, entre todas las empresarias que allí estábamos, a Natalia Vázquez, por haber salido adelante tras haber sufrido un complicadísimo accidente; a Charito, de Valor, por sus cincuenta años de matrimonio, a lo que ella remató con el clásico dicho: "casada, y bien casada"; a la abogada Susana F. Iglesias, por su libro premiado en Florencia: "La franquicia, tratado práctico y jurídico" escrito al alimón con el ingeniero y topógrafo Gonzalo Burgos, y a otra de las asociadas, Nuria, "por ir a por su tercer hijo en estos tiempos que corren".


                                                                                    
Tras las palabras de la presidenta de A.S.E.M. que habían sido precedidas por un prolongado aperitivo con cava rosa, disfrutamos de una suculenta y casera cena- inolvidable el repollo relleno de corzo acompañado de una salsa de una calabaza de Tiñana que pesaba 21 kilos- entre otras viandas ricas-ricas.




                                                                              
Y a los postres, el archiconocido juego de "la amiga invisible" ya que era una condición "sine qua non" acudir a la cena con un obsequio adquirido por cada una de nosotras y digno de cualquiera de las asociadas.

 Así, a mí me tocó el regalo que había comprado Mari Ángeles F. del Corro: un juego de pendientes y colgante en plata, muy discreto, y mi regalo, un joyero de espejos, fue para la directora del Hotel Vetusta en Oviedo, Marta Bravo.


Entre las asistentes, y perdón si me "como" algún nombre, pero no me los sé todos, ni mucho menos, mujeres-hormiga, cada una con su historia, valerosas, discretas, alegres, preocupadas y entregadas diariamente a esa tarea llamada "conciliación" de sus cotidianeidades familiares y a sus respectivos empeño-empresas: hoteleras, hosteleras, sector del taller, diseñadoras, etc, etc..y  las ya mencionadas y además, la diseñadora Camelia Ríos, la psicóloga Nieves F. Tresguerres, las Bertas, madre e hija (Casa Arturo), Choni Arnaldo, la periodista y escritora Carmen Casal, Bárbara Monteserín, entre otras muchas, y ejerciendo de fotógrafa, la simpática Gloria Solar, miembro de la directiva de A.S.E.M.

                                                                             
A la salida, una solitaria y gélida noche de un lunes diciembre, previa a la entrada oficial del invierno pero ya con predominante ambiente navideño.

Mi coche, helado; mi ánimo, algo más templado por el calor entusiástico que desprenden las empresarias con las que compartí esa velada.
                                                                              

2 comentarios:

  1. Hay mucho de verdad en las palabras de Chari Amieva. Aunque soy hombre, estoy plenamente convencido de que si aquellas instituciones que se han mantenido cerradas a las mujeres durante siglos (léase iglesia católica, justicia, política, grandes empresas...) se abriesen plenamente a ellas, en poco tiempo los hombres desapareceríamos de la escena. Ellas son inteligentes y, además, muy hábiles. Ambas cualidades combinadas generan un producto excelente.
    Hugo @GuiasAsturias

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  2. Alberto Secades28.12.11

    Gran trabajo de ASEM y merecida crónica de Regina.

    Gracias.

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