martes, 28 de diciembre de 2010

De ciertas tradiciones indispensables en Navidad...

La Navidad tiene un sabor innegable. Mezcla de dulzura y amargura. De sonidos y silencios. De luces y oscuridades. De amor y de desamores. Elementos externos nos obligan a recordar que estamos en una etapa especial del año y pocos son los que sustraen a este envoltorio de texturas emocionales tan diversas.
Cada año, como hace más de treinta, la Fundación Príncipe de Asturias convoca a los asturianos y visitantes a celebrar el espíritu navideño a través de una de las magias que nos regala la vida: la Música.
A continuación os dejo la crónica La Lupa que escribí para La Voz de Asturias y que podéis leer aquí, o en la edición digital del diario asturiano para el que colaboro.
También os adjunto alguna foto.
Como detalles particulares y personales subrayar la atención y el respeto con el que el público (que llenaba las naves laterales y central) asistió al excelente concierto y la excesiva velocidad a la que circulaba y ofrecía los planos de la "cabeza caliente" que sobrevolaba la nave central por encima de las cabezas de los asistentes.
Además de realizar la retransmisión del concierto para el circuíto interno de la basílica y consiguiente disfrute del público, grababa para la TPA.
En ocasiones el seguimiento de la imagen resultaba mareante, casi estilo Valerio Lazarov, en otras se amoldaba más a la partitura ejecutada.
Y es que para este tipo de eventos y de música imagino que se requiere otro "tempo".
 
                                                                         
http://www.lavozdeasturias.es/asturias/oviedo/Mesias-ensemble-musical-emocional_0_397760247.html

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