lunes, 6 de septiembre de 2010

Central Lechera Asturiana: 40 años en nuestras casas, es como de la familia

   
Mª Teresa Sáenz de Miera, sus hijas, hijo y yernos
Minerva Piquero presentando en el Auditorio

Pedro Astals, consejero delegado CAPSA

Alcalde de Siero y otros representantes políticos y de CLAS

Jerónimo Granda y Regina Buitrago

Robert Ávila, de PROIMA   

    Regina Buitrago presentadora en la factoría de Granda


El viernes 3 y el sábado 4 se celebraron los actos conmemorativos del 40 aniversario de la Central Lechera Asturiana en Granda (Siero).
40 años de tetrabricks, botellas de plástico, etc, rellenas de leche en las tres versiones: entera, semi y desnatada.
Algo menos de 40 años, alimentándonos con una gran variedad de productos lácteos que todos conocemos.
CLAS es una marca instalada en la gran mayoría de las cocinas, neveras y despensas de nuestras casas. No sólo en Asturias, sino en toda España y, por supuesto, con presencia en varios lugares del mundo.
Jesús Sáenz de Miera, a sus 90 años, pudo festejar el viernes, con las instituciones de la región, y el sábado, en una fiesta multitudinaria (3.000 personas) las cuatro décadas de la empresa que él creó.
Participé de esta celebración, el viernes, trabajando para hacer La Lupa de La Voz de Asturias, cuya crónica pueden leer en la edición digital de dicho periódico http://www.lavozdeasturias.es/noticias y el sábado en la presentación del evento, celebrado en una inmensa carpa ubicada en un lateral de la factoría de Granda.
El viernes, ante un photocall colocado en el hall del Auditorio Príncipe Felipe, iban desfilando todos los invitados al acto, siendo recibidos por el consejero delegado Pedro Astals, su mujer Isabel Moro y el presidente de CAPSA, Bernardino Velasco y su esposa Gemma. La hermana de Sáenz de Miera, María Teresa, fue de las primeras en llegar, acompañada de todos sus hijas, hijo y respectivos cónyuges.
La celebración que tuvo como invitada de honor a la ministra de Medio Rural Elena Espinosa y a la que asistió, cómo no, el presidente de honor y fundador, Jesús Sáenz de Miera que aguardaba a la ministra en la entrada del Auditorio, acompañado del presidente Vicente A.Areces, del delegado Antonio Trevín y de otras personalidades. El acto estuvo presentado por la asturiana Minerva Piquero, que estaba muy pendiente de su madre, Ángela, siempre sorprendente con su look tan particular, con su larga melena canosa y sus ropajes de tendencia folk. Minerva llevaba un vestido de terciopelo devoré en negro, con un hombro al descubierto y alegrado por unos broches de cristal. En el prolongado evento, en el que el calor fue uno de los protagonistas, también actuó Ainoha Arteta, amiga del consejero delegado Astals, que puso todo su cariño y calidad vocal en los temas (arias de ópera) que representó en directo.
Ya cerca de las once de la noche, los más de 300 invitados disfrutaron de una cena servida en el restaurante del Auditorio por Balbona que también se ocuparía del excelente cátering-espicha del día siguiente.

Ya el sábado, la factoría CLAS hervía de visitas. 60 autobuses llegados de toda Asturias, acercaban a los más de 2.500 socios ganaderos (esposas y maridos incluidos) a Granda y allí pudieron conocer de cerca todas las instalaciones. Ataviados con la preceptiva bata blanca y gorro, eran agasajados con un obsequio recuerdo. Tras la visita, ordenadamente y dirigidos por varias-os azafatos y encargadas, entre las que pude saludar a la diseñadora Ana Sandonís, que estaba echando una mano, se iban sentando en los largueros y mesas donde ya aguardaba la comida de la típica espicha asturiana, toda ella protegida por film de plástico.
Sidra, vino, agua y refrescos para las ya secas gargantas y vacíos estómagos, acostumbrados a desayunar y a almorzar pronto, por aquello de que cada uno organiza sus horas de comidas, según sus ocupaciones, o sus ganaderías.
A la espera del fundador de la Central Lechera, que recorrió a pie desde la entrada de la carpa (su estado de salud es delicado) los más de 500 metros que le separaban de la mesa presidencial, y que fue recibido por entusiastas aplausos, el cantautor Jerónimo Granda practicaba sus letras tras los paneles del escenario.
Entre los asistentes, el alcalde de Siero, José Antonio Noval, su esposa la diputada popular Belarmina Montes, y los concejales Juan Camino (PINSI), José Carlos García de Castro (Plataforma La Fresneda) o el socialista Ángel García "Capi", socio y trabajador de CLAS, entre otros muchos.
Tras la intervención de Bernardino Velasco, se procedió a descubrir una placa recordatoria del día tan especial y el señor Sáenz de Miera pronunció su discurso improvisado, de larga duración, con mención, entre otros aspectos y personas, a su esposa Cary, quién le envió un discreto beso desde la mesa.
Tras sus palabras, la actuación de Jerónimo Granda quién despachó con dos temas y varios chistes "porque me estáis mirando con odio" dijo refiriéndose a las gentes que, ya a las 3 de la tarde, estaban deseosos de entregarse a los embutidos, quesos, empanadas, etc que aguardaban higiénicamente cubiertos, aunque en algunas mesas, el protocolo, y el papel film, se lo habían saltado hacía ya un rato.
Un día de confraternidad y celebración en la familia ganadera de CLAS, y sin duda, para Jesús Sáenz de Miera, un empuje para, como él mismo se deseó "tener cuerda para rato".

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